Desde el punto de vista de algunos escritores de béisbol, el peor juego sin hit de la historia fue lanzado en 1965 por un pitcher ahora olvidado: Jim Maloney de los Rojos de Cincinnati. Claro, los fanáticos del béisbol de la década de 1960 lo recordarán, pero pocos nacidos después saben mucho sobre él.
Maloney, un lanzador corpulento, de acuerdo a Baseball Reference medía 6-2 y 190 libras que, “lanzaba la pelota con una potencia increíble”. Durante el apogeo de Sandy Koufax, solo Maloney interrumpió su racha de títulos de ponches por cada nueve entradas (1963, 9,5 por juego).
El 19 de agosto de 1965, Maloney lanzó un juego sin hit ni carrera de 10 entradas a los Cubs de Chicago con las siguientes estadísticas: IP 10.0, HP 0, CL 0, K 12, BB 10, PITCHEOS 188.
En este partido, Jim tuvo 13 conteos completos y las bases llenas en dos ocasiones.
El receptor Johnny Edwards dijo: “Estuve bloqueando lanzamientos que rebotaban en el suelo todo el día. Cada vez que levantaba la vista, había un corredor en posición de anotar”.
Fue apenas el tercer juego sin hit en entradas extra de la historia.
En el día inaugural, también en 1965, Jim mantuvo un juego sin hit hasta la octava entrada antes de permitir un solo hit y terminar con su tercer juego de un solo hit.
Ese mismo año, Maloney lanzó un juego sin hit ni carrera de 10 entradas contra los Mets, pero lo perdió en la undécima entrada con un jonrón. En ese partido, ponchó a 18 bateadores. Según las antiguas reglas sobre juegos sin hit ni carrera, cualquier partido que durara 9 entradas sin permitir hit contaba como tal.
Luego, en 1969, Jim lanzó su tercer juego sin hit (según las reglas de la época), ponchando a 13 bateadores.
Maloney terminó así su carrera con 3 juegos sin hit (solo uno menos que Koufax) y 3 juegos con un solo hit. ¿Cuántos lanzadores pueden decir eso? La MLB ya no considera como tal el juego sin hit que perdió en la undécima entrada, ya que las nuevas reglas de los 90 descalificaron los juegos sin hit de nueve entradas si se permitía un hit en entradas extra. (¡Qué duro!).
Jim Maloney fue uno de los lanzadores más talentosos y rápidos. Sin embargo, sufrió muchas lesiones, sobre todo de espalda, si mal no recuerdo. También tuvo fuertes disputas con la directiva. Debería haberse convertido en un gran lanzador, de primera categoría.
En cambio, será recordado como un muy buen lanzador que nunca alcanzó su asombroso potencial, al igual que Sam McDowell, el lanzador de gran potencia de la Liga Americana, que también jugaba en esa época.
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En 1941: Joe DiMaggio extiende a 56 su cadena de juegos seguidos dando de hit.
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En 1993: Roberto Mejía, Colorado, conecta su primer hits en las Mayores frente a José Guzmán de los Cubs.
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En 1993: José Rijo, Cincinnati, luego de 8 salidas sin ganar y perder 4 juegos, dejó en cero a los Marlins en 8 entradas y se anotó su victoria 90 de por vida.


