Con el anuncio de que República Dominicana salió del mapa de subalimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el país dio un nuevo paso en su camino hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2, denominado Hambre Cero.
Según el organismo, República Dominicana redujo la prevalencia de personas con subalimentación a menos del 2.5 % de la población, el umbral mínimo utilizado para medir el hambre crónica a nivel mundial.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de los cuales el país es signatario, establecen entre sus metas lograr un mundo libre de hambre para 2030, debido al incremento de la inseguridad alimentaria.
Para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este aumento es producto de una combinación de factores que incluyen la pandemia, los conflictos, el cambio climático y la profundización de las desigualdades.
En este contexto, el director general de la FAO, Qu Dongyu, destacó el logro alcanzado del país para bajar los niveles de subalimentación.
“Considero que la República Dominicana, que ha bajado del umbral del 2.5% de prevalencia de subalimentación de la FAO y ha salido del mapa del hambre, merece felicitaciones según mi humilde conocimiento sobre el país”, expresó.
El funcionario señaló que una de las principales lecciones que deja la experiencia local es que la lucha contra el hambre no depende del tamaño de una nación, sino de la capacidad de sus instituciones para mantener políticas sostenidas.
“No son ni pequeños ni grandes, pero la gran lección que se puede aprender de ellos es que, sin importar el tamaño, se requiere un fuerte compromiso político por parte del presidente, los ministros, los agricultores, las ONG y la sociedad para luchar juntos contra el hambre mediante políticas confiables”, afirmó.
Comportamiento estadístico
La República Dominicana registró una caída sostenida en la prevalencia de subalimentación de la FAO durante los últimos diez años, al pasar de 7.6 % de la población en el período 2014-2016 a 2.5 % en 2023-2025, lo que representa una disminución de 5.1 puntos porcentuales.
De acuerdo con los datos utilizados por la organización, la tendencia muestra una caída progresiva: bajó a 6.8 % (2015-2017), 5.7 % (2016-2018) y se mantuvo alrededor del 5 % entre 2017-2019 y 2019-2021, con una ligera variación al alza en 2018-2020 (5.3 %).
A partir de 2020-2022, la reducción se aceleró hasta alcanzar 4.7 %, luego 3.6 % (2021-2023), 2.8 % (2022-2024) y finalmente 2.5 % en 2023-2025.


