El senador brasileño y principal candidato opositor para las elecciones presidenciales de octubre, Flávio Bolsonaro, va a reforzar el dispositivo de seguridad que lo acompaña y usará de manera «permanente» chaleco antibalas ante las «crecientes amenazas de muerte» en su contra.
El hijo mayor del exmandatario ultraderechista, Jair Bolsonaro, contará con «el triple de policías» a su servicio, que además irán «más armados», según informó su equipo de campaña este miércoles en un comunicado a la prensa.
Desde Brasilia, «un centro de comando» funcionará «las 24 horas del día» para monitorear, seguir y dar apoyo logístico en directo al aspirante del Partido Liberal (PL), así como a los agentes que trabajarán sobre el terreno.
Estas medidas llegan en vísperas de que el PL proclame a Flávio Bolsonaro como su candidato a la Presidencia, el próximo sábado, en un evento en la ciudad de São Paulo, al que tiene previsto asistir el mandatario argentino, Javier Milei.
La asesoría de Flávio Bolsonaro citó un informe del «equipo de inteligencia de la Policía del Senado» que muestra «un crecimiento del número de amenazas e incitaciones al odio» contra su persona «desde principios de junio«.
- Ese conteo -asegura su oficina de prensa- registró «más de 2,000 contenidos» de ese tipo, entre «amenazas explícitas, incitaciones a la violencia, referencias codificadas y manifestaciones asociadas a intentos de ataques contra el senador».
«Quien crea que va a intimidarme está perdiendo el tiempo. No tengo miedo de las amenazas. Seguiré en las calles, escuchando a los brasileños y luchando por un país más libre, seguro y próspero», declaró en la nota el primogénito de Jair Bolsonaro, este último actualmente preso e inhabilitado por intento de golpe de Estado.
Rechaza escolta de la Policía Federal
El órgano encargado de velar por su seguridad seguirá siendo la Policía del Senado, con la que trabaja desde que asumió un escaño en la Cámara Alta, en 2019.
Según la prensa brasileña, Flávio Bolsonaro ha rechazado la escolta ofrecida por la Policía Federal, institución que tradicionalmente se ocupa de proteger a los candidatos durante la campaña electoral, que arrancará oficialmente el 16 de agosto.
Por otro lado, su equipo jurídico ha denunciado ante la Corte Suprema al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, «por un delito de incitación a la violencia» por algunas declaraciones del líder progresista sobre el senador.
Lula buscará su cuarto mandato no consecutivo en los comicios de octubre, para los que parte con ventaja con respecto a Flávio Bolsonaro, segundo en intención de voto, según las últimas encuestas.


