El número de fallecidos por el terremoto que sacudió el lunes a Colombia aumentó a 288, tres más que en el boletín de esta mañana, y el de desaparecidos se redujo de 379 a 202, según el último informe de este viernes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La entidad no informó si la caída en la cifra de desaparecidos se debe a que encontraron a más personas entre los escombros o si fueron localizados tras estar incomunicados.
- El terremoto de magnitud 7,4 tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico, y deja además 4.018 personas heridas, así como 354 rescatadas de entre los escombros.
Cinco días después del terremoto y a medida que las autoridades y socorristas llegan a lugares alejados, el tamaño de la tragedia crece.
Hasta esta mañana había en el país 102.262 personas damnificadas, pertenecientes a 45.523 familias, y 12.828 viviendas destruidas.
Daños materiales
Sin embargo, en el boletín de la tarde el número de damnificados aumentó a 145.601 personas de 57.516 familias en 448 municipios de 15 de los 32 departamentos del país.
La UNGRD detalló que el temblor dejó 80.744 viviendas averiadas, otras 12.504 destruidas y 66 edificios colapsados, estos últimos principalmente en Cali y Pereira, las respectivas capitales de los departamentos de Valle del Cauca y Risaralda, dos de los más afectados.
- Los daños se extienden a 2.595 centros educativos en todo el país, 260 centros de salud, 267 carreteras, 87 acueductos, 55 puentes y cinco aeropuertos, entre ellos el Matecaña de Pereira, que desde el lunes solo opera para vuelos militares y de carácter humanitario.
«La UNGRD continúa coordinando las acciones de respuesta y atención en los territorios afectados», señaló el organismo.
Reacción presidencial
El terremoto es el más fuerte sufrido por Colombia en este cuarto de siglo y afectó además a los departamentos de Chocó, Caldas y Quindío.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, aseguró este viernes tras recorrer Pereira que la situación en esa ciudad de unos 490.000 habitantes es «apocalíptica».


