El béisbol de las Grandes Ligas comienza a mirar hacia 2027 con la esperanza de que las diferencias entre propietarios y jugadores no terminen provocando un nuevo paro laboral, una posibilidad que ya ronda las conversaciones mientras se acerca el vencimiento del actual convenio colectivo el próximo 1 de diciembre.
El comisionado de MLB, Rob Manfred, se mostró confiado en que ambas partes alcanzarán un acuerdo a tiempo para garantizar la celebración de la temporada de 2027. El dirigente aseguró que las negociaciones se mantienen activas y que representantes de la liga y los jugadores se reúnen regularmente.
“Nos estamos reuniendo con regularidad, lo cual es bueno”, afirmó Manfred durante la transmisión del Little League Classic del domingo. “Cada semana hemos tenido días en los que nos hemos reunido con los jugadores. Es temprano, pero tenemos mucho trabajo por delante y estamos trabajando en ello”.
Manfred dejó claro que la intención de MLB es evitar cualquier interrupción del calendario y mantener el juego en los terrenos durante la próxima campaña.
“Nuestro objetivo es llegar a un acuerdo. Queremos llegar a un acuerdo. Queremos jugar béisbol el próximo año. Estamos planificando jugar béisbol el próximo año”, señaló.
Puntos en conflicto
Sin embargo, las negociaciones presentan varios temas espinosos. MLB y los propietarios pretenden impulsar algún tipo de sistema de tope salarial, mientras el sindicato de jugadores, la MLBPA, plantea una serie de modificaciones que considera necesarias para mejorar las condiciones económicas de los peloteros.
Entre las demandas de los jugadores figuran un aumento del salario mínimo, menos restricciones relacionadas con el umbral del impuesto de lujo y un mayor respaldo al fondo de bonificaciones destinado a los jugadores que todavía no han llegado al arbitraje salarial.
A esas diferencias se suman otros asuntos pendientes, como la posibilidad de establecer un draft internacional, la distribución de los ingresos provenientes de la televisión y las reglas relacionadas con el tiempo de servicio de los jugadores.
El antecedente más reciente de un conflicto laboral importante todavía está fresco. Durante la temporada baja de 2021-22, MLB sufrió un cierre patronal que se prolongó durante 99 días y terminó provocando el retraso del Día Inaugural.
Mucho más traumática fue la huelga de jugadores de 1994. El conflicto se extendió por 232 días y terminó con la cancelación de la Serie Mundial, algo que no ocurría en las Grandes Ligas desde hacía 90 años.
Ahora, más de tres décadas después de aquel episodio que dejó una profunda herida en el béisbol, Manfred y los propietarios buscan evitar que la historia vuelva a repetirse.
Con el 1 de diciembre como fecha límite para el actual convenio, las próximas semanas serán determinantes. Por ahora, el mensaje del comisionado es de optimismo: las conversaciones están en marcha, existen diferencias importantes, pero la intención de ambas partes es encontrar un punto de acuerdo que permita que las voces de “play ball” vuelvan a escucharse sin interrupciones en 2027.


