El llamado del obispo Jesús Castro Marte a desarticular las estructuras criminales que operan alrededor de los puntos de drogas en Boca Chica se produce después de una balacera que dejó dos muertos y cinco heridos en Los Coquitos y en un municipio donde las autoridades han documentado durante años grupos relacionados con el microtráfico, homicidios y disputas territoriales.
“Debemos detener desde la raíz las células criminales que se están formando alrededor de los puntos de drogas”, manifestó este miércoles el obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia.
Castro Marte pidió actuar antes de que esas estructuras aumenten su capacidad de operación y reclamó “autoridad, orden, disciplina y firmeza frente al crimen”, aunque advirtió que las intervenciones no deben utilizarse para estigmatizar a los barrios ni a sus residentes.
Su pronunciamiento ocurre cuatro días después del ataque del sábado 12 de septiembre en Los Coquitos, donde murieron el freestyler Jesús Alexis Delgado Ortiz, conocido como Diddy Glow, y Jonathan Villanueva, alias Cotuí.
Otras cinco personas resultaron heridas
La Policía Nacional ha señalado de manera preliminar las “viejas rencillas” como posible causa del ataque y posteriormente estableció que los disparos no iban dirigidos contra ninguno de los dos fallecidos, sino contra una de las personas que resultaron heridas. La institución no ha revelado quién era ese objetivo.
La investigación tampoco ha establecido públicamente hasta ahora si esas rencillas guardan relación con el control de puntos de drogas.
Sin embargo, versiones surgidas en Boca Chica después del ataque han mencionado una presunta confrontación entre dos grupos conocidos como Los Fantasmas y Los Sanjuaneros.
La participación de esas estructuras en la balacera de Los Coquitos no ha sido confirmada por la Policía Nacional ni por el Ministerio Público.
Los Sanjuaneros y los puntos de drogas
Los Sanjuaneros figuran desde hace al menos 15 años en actuaciones de microtráfico realizadas en Boca Chica.
En noviembre de 2011, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) informó sobre la intervención de 15 puntos de venta y distribución de narcóticos en Andrés.
Uno de ellos funcionaba en la calle La Caoba y era denominado “Los Sanjuaneros”. La DNCD reportó entonces la detención de Marino Rubén Alexis y Newton Radhamés Segura y la ocupación de 87 porciones de una sustancia que se presumía cocaína.
El nombre volvió a aparecer en enero de 2019 después de un homicidio ocurrido precisamente en Los Coquitos.
David Poche Consuegra, alias Bobolo, murió tras recibir múltiples disparos. Informaciones publicadas en ese momento señalaban que supuestamente pertenecía a Los Sanjuaneros y situaban el crimen dentro de una disputa por puntos de drogas y control territorial.
El otro grupo mencionado entonces era conocido como La W.
Cuatro años después, en marzo de 2023, la Policía Nacional volvió a identificar oficialmente un punto denominado Los Sanjuaneros durante operativos realizados en Boca Chica.
Los agentes encontraron 78 porciones de un vegetal presumiblemente marihuana después de que las personas que se encontraban en el lugar huyeran ante la presencia policial.
Durante ese mismo mes, las autoridades intervinieron otros puntos identificados como La 27, La W, Lluberes, Junior, Meneo y Vallara, también en Andrés, Boca Chica.
Un secuestro por disputa de puntos
Los Sanjuaneros volvieron a aparecer en una investigación policial en mayo de este 2026.
El 21 de mayo, Rolando de Jesús Rodríguez, alias el Gordo, de 33 años, fue secuestrado durante un tiroteo ocurrido en el barrio Alto de Chavón, Boca Chica.
Su cadáver fue encontrado posteriormente calcinado dentro de un vehículo incendiado en una zona boscosa próxima al residencial Guavaberry, en Juan Dolio.
Las investigaciones policiales vincularon el crimen con una disputa por el control de puntos de venta de drogas e indicaron que varios de los involucrados formarían parte de una estructura de microtráfico conocida como Los Sanjuaneros.
Por el caso fueron perseguidos varios hombres, algunos de los cuales posteriormente se entregaron a las autoridades.
El expediente colocó nuevamente a Boca Chica dentro de investigaciones relacionadas con violencia asociada al control de mercados locales de drogas apenas cuatro meses antes de la balacera de Los Coquitos.
Los Fantasmas
Otro nombre que aparece en versiones sobre el ataque del pasado sábado es Los Fantasmas.
A diferencia de Los Sanjuaneros, cuya presencia ha sido documentada principalmente alrededor del microtráfico y los puntos de drogas, la Policía ha relacionado a Los Fantasmas con homicidios, secuestros, atracos y otras actividades criminales.
El 10 de mayo de este año, unos 200 agentes participaron en la denominada Operación Bloques del Este, desplegada en Santo Domingo Este, Boca Chica, Juan Dolio, San Pedro de Macorís y Consuelo.
La operación estaba relacionada con el asesinato de Fray José Alcántara Zapata, ocurrido cuatro días antes en Andrés, Boca Chica.
Durante las pesquisas, la Policía identificó a Sebastián Peña, alias Pulilla, como integrante de Los Fantasmas. Peña murió, según la versión oficial, durante un enfrentamiento con agentes del Dicrim.
La institución informó que durante la operación fueron ocupados un fusil AR-15, tres pistolas, municiones, cargadores de alta capacidad, chalecos antibalas, pasamontañas y vehículos que vinculó con hechos delictivos.
La Policía también identificó a Nelson Rafael Frías Díaz, conocido como Mello o Flaco Free, y a Deivy Rosado, alias el Gordo, como dirigentes de esa estructura y los relacionó con la coordinación de homicidios, secuestros, atracos organizados y otras acciones criminales.
La balacera de Los Coquitos
El ataque del 12 de septiembre ocurrió mientras un grupo de personas participaba en una actividad relacionada con peces betta en Los Coquitos.
Según la información preliminar, varios hombres llegaron en un vehículo, realizaron múltiples disparos y escaparon.
Además de la muerte de Diddy Glow y Cotuí, resultaron heridas otras cinco personas durante el tiroteo.
La Policía informó posteriormente que aproximadamente diez personas habían sido entrevistadas y que los investigadores analizaban grabaciones de cámaras de establecimientos privados y del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.
Un testigo ha atribuido públicamente el ataque a Los Fantasmas y otras versiones difundidas en Boca Chica lo han relacionado con una presunta disputa entre ese grupo y Los Sanjuaneros.
Ninguna de esas versiones ha sido confirmada oficialmente.
La Policía se mantiene hasta ahora en la hipótesis de las “viejas rencillas”.
Los antecedentes documentados en Boca Chica muestran, no obstante, que las disputas por puntos de drogas han provocado anteriormente hechos violentos en el municipio y que las autoridades han identificado estructuras criminales con operaciones en la misma zona.
El propio sector Los Coquitos fue escenario en 2019 de un homicidio que las autoridades de la zona relacionaron con presuntas rencillas por el control de puntos de drogas.
Castro Marte considera que las autoridades deben intervenir antes de que estos grupos se fortalezcan.
“No esperemos que estas estructuras crezcan para actuar. Hay que desarticularlas ahora, antes de que sea demasiado tarde”, expresó el obispo.
La investigación sobre la muerte de Diddy Glow y Jonathan Villanueva tendrá que establecer si las “viejas rencillas” identificadas inicialmente por la Policía corresponden a una disputa personal aislada o están relacionadas con las estructuras y los conflictos por puntos de drogas que las propias autoridades han documentado durante años en Boca Chica.


