Comprar una moneda virtual para conseguir un objeto dentro de un videojuego puede parecer una operación sencilla, pero saber cuánto dinero se está gastando realmente no siempre resulta tan evidente. Estos sistemas de pago se han convertido en una práctica habitual en muchos juegos, especialmente en aquellos que incluyen compras dentro de la aplicación, lo que ha llevado a Bruselas a poner el foco en la forma en que se comercializan.
Concretamente, la Unión Europea ha iniciado acciones coordinadas contra diez empresas de videojuegos por sus prácticas relacionadas con las monedas virtuales que se compran dentro de Minecraft, Candy Crush, Call of Duty Mobile, Forge of Empires, Valorant y Clash of Clans, entre otros.
Según ha dado a conocer la Comisión Europea en un comunicado oficial, dichas investigaciones están impulsadas por la Red de Cooperación para la Protección de los Consumidores y afectan a Activision Blizzard, Crytek GmbH, InnoGames, Mojang, King, Plarium, PLR Worldwide Sales, Riot Games, Supercell y Ubisoft. Además, las acciones buscan que dichas empresas corrijan sus prácticas según los principios adoptados en marzo de 2025 sobre la red de monedas virtuales, que exige mostrar el precio en dinero real, protección de los menores, no presionar a los usuarios para que compren una cantidad excesiva, información clara antes de efectuar la compra, condiciones contractuales justas y datos sobre del derecho de desistimiento en 14 días, incluso con la moneda sin gastar.
Además, según el comunicado, «se sospecha que las compañías de videojuegos emplean prácticas comerciales que podrían infringir la legislación de la Unión Europea sobre la protección de los consumidores en varios juegos, en relación con las monedas virtuales utilizadas dentro de los mismos». Por lo tanto, si no se abordan las preocupaciones planteadas, podrían adoptarse medidas coercitivas por parte de las autoridades nacionales para garantizar el cumplimiento de la normativa.
Michael McGrath, comisario de Justicia y Protección del Consumidor, afirma en el comunicado que «el sector debe asegurarse de que los juegos no expongan a los jugadores, y en especial a los niños, a prácticas dañinas o injustas», ya que «el juego debe ser justo y las normas deben respetarse».
Se deben proteger a los consumidores
Ante el creciente número de actuaciones relacionadas con los juegos online, la Red de Cooperación para la Protección de los Consumidores ha emitido una declaración conjunta en la que se establece un enfoque coherente para mantener unos niveles elevados de protección de los consumidores en el sector de los videojuegos. Por lo tanto, esto no solo beneficiará a los jugadores, sino que también generará confianza, ofrecerá apoyo y garantizará un crecimiento sostenible del sector.
Según la Comisión Europea, las acciones coordinadas de la Red de Cooperación para la Protección de Consumidores se enmarcan en la estrategia establecida en la declaración conjunta sobre el refuerzo de la protección de los consumidores en los videojuegos en el mercado de la Unión Europea.


