La evolución de los robots humanoides es tal que han pasado de sorprender por poder caminar o bailar a demostrar que pueden realizar tareas cada vez más parecidas a las de una persona. En los últimos años, desde 20bits te hemos contado los avances de modelos como Atlas de Boston Dynamics u Optimus de Tesla, y también de otros robots humanoides de diferentes compañías. En este escenario se está demostrando cómo, junto con la inteligencia artificial, permite mejorar todas las capacidades de estos androides.
Ahora, esta evolución da un paso más hacia un terreno más delicado y es que Singapur ha inaugurado el Home Pin and Human Robotics Centre (H2RC), un centro para entrenar a los robots humanoides con inteligencia artificial destinados a trabajar junto a sus agentes de seguridad y realizar tareas más rutinarias, exigentes o peligrosas. El Ministro de Justicia y segundo ministro del Interior, Edwing Tong, ha explicado que la idea no es sustituir a los policías, sino que sirvan para complementar su trabajo y asumir tareas que puedan ponerlos en peligro.
¿Qué tareas podrán realizar?
Entre los usos que se han estudiado están la gestión de materiales peligrosos, la investigación de escenarios posteriores a explosiones y el registro de celdas para localizar contrabando. De esta forma, los agentes podrían concentrarse en trabajos que requieren criterio, empatía y liderazgo, mientras los robots se encargan de labores más repetitivas o físicamente exigentes.
El laboratorio recrea una serie de escenarios reales para entrenar y probar las máquinas. Por ejemplo, cuenta con zonas con escombros como si fuera una escena posterior a una explosión y réplicas de tuberías y válvulas industriales. También utiliza captura de movimiento, teleoperación, demostraciones humanas y simulaciones para generar los datos que necesita la inteligencia artificial.
Además, la agencia está utilizando las nuevas GPU NVIDIA Grace Blackwell GB-300 para entrenar a los modelos de IA integrados en los robots, pero antes de desplegarlos, como es lógico, tendrán que superar las pruebas de fiabilidad y ciberseguridad. Por el momento, Singapur no ha concretado cuántos humanoides incorporará, pero sí que ha fijado el objetivo de que uno de ellos trabaje junto a sus agentes en un entorno real en 2028.


