Irán afirmó este miércoles que mantiene contactos con mediadores para examinar propuestas que permitan aplicar su llamado plan de paz de siete días en menos de una semana, pese a que Estados Unidos lo rechazó hace más de un mes y en medio de las amenazas de una nueva escalada militar.
“Nos mantenemos en un estrecho y continuo contacto con los mediadores para examinar propuestas que permitan garantizar la aplicación de nuestro Plan de Siete Días en un plazo incluso inferior a una semana”, dijo en X el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí.
En medio de las amenazas de Estados Unidos e Israel de lanzar nuevos ataques contra el país persa, el jefe de la diplomacia iraní aseguró que “mientras nuestras valientes Fuerzas Armadas están plenamente preparadas para defender la patria, Irán sigue dando una oportunidad a la diplomacia para que tenga éxito”.
Reunión del Pacto de La Meca
Estas declaraciones se producen días después de que Teherán acogiera a representantes de Rusia, Catar, Pakistán, Arabia Saudí y Turquía —los tres últimos, miembros del Pacto de La Meca—, con quienes abordó la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán hace ocho meses.
Sin embargo, hasta ahora no se han anunciado avances hacia un acuerdo de paz, mientras ambas partes siguen intercambiando amenazas y mantienen su pulso por el control del estrecho de Ormuz.
- El 25 de septiembre, durante una rueda de prensa al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, Araqchí propuso a Washington un plan de siete días para poner fin a las hostilidades, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar posteriormente negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La propuesta contemplaba un alto el fuego en Oriente Medio, el fin del bloqueo naval estadounidense, el levantamiento de las sanciones al petróleo iraní y la liberación de los activos iraníes congelados, a cambio de la reapertura de Ormuz y el inicio de negociaciones con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo definitivo.
Un día después de su presentación, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que había rechazado el plan al sostener que su país ya controlaba totalmente el estratégico paso marítimo.
Desde entonces, Teherán ha insistido en que cualquier salida diplomática al conflicto debe garantizar el cumplimiento de sus condiciones.


