Grandes Ligas se prepara para uno de los capítulos procesales más oscuros y sin precedentes de su historia moderna. La próxima semana, los lanzadores dominicanos Emmanuel Clase y Luis Ortiz, exintegrantes de los Guardianes de Cleveland, irán a juicio en un tribunal federal de Nueva York acusados de alterar de forma ilícita sus lanzamientos para beneficiar a apostadores en plataformas en línea.
El proceso legal está programado para iniciar con la selección del jurado y contará con los testimonios de directivos, técnicos, jugadores de la MLB e inspectores de la liga. Ambos peloteros —entre ellos Clase, un cerrador estelar y convocado al Juego de Estrellas— se declaran inocentes y permanecen en libertad bajo fianza con restricción de viaje y pasaportes entregados.
Las acusaciones y los riesgos penales
La Fiscalía Federal imputa a Clase y Ortiz cuatro cargos graves: conspiración para cometer fraude electrónico, fraude electrónico de servicios honestos, conspiración para influir en competencias deportivas mediante soborno y conspiración para el lavado de dinero.
- De ser hallados culpables en la totalidad de los cargos, la pena máxima teórica alcanza los 65 años de prisión, aunque la sentencia final dependerá de las pautas federales y del criterio discrecional de la jueza de la causa, Kiyo Matsumoto.
El expediente oficial detalla que la red operaba mediante intermediarios, entre ellos los coimputados Robinson Vásquez y Luis Arismendy, este último extraditado desde la República Dominicana.
Según las investigaciones
Emmanuel Clase habría manipulado un total de 18 lanzamientos entre mayo de 2023 y mayo de 2025, incluyendo un pitcheo en los playoffs de 2024.
Luis Ortiz habría alterado dos pitcheos en junio de 2025, poco antes de ser suspendidos por Cleveland y hacerse pública la investigación.
La Fiscalía presentará registros telefónicos donde se utilizaba un lenguaje en clave sobre la pelea de gallos —usando términos como «gallo» o «pollo»— para coordinar la venta de información privilegiada. Además, se revelará que los apostadores vinculados lograron ganancias superiores a los $450,000 dólares mediante patrones de juego atípicos.
Apoyada en peritos estadísticos y de operaciones de béisbol, la defensa de Clase argumentará que lanzar fuera de la zona de strike forma parte de una estrategia legítima del juego para provocar el abanico de los bateadores. Asimismo, alegarán que las apuestas ganadoras de los implicados no superaron los márgenes normales basados en datos públicos.
En tanto que los abogados de Ortiz han intentado distanciar su caso del de Clase, sosteniendo que Ortiz fue «víctima» del esquema y que Clase vendió información a los apostadores sobre las tendencias de su compañero sin el consentimiento o conocimiento de este.
Testigos clave e impacto en la MLB
El juicio, que se extenderá durante aproximadamente un mes, incluirá la comparecencia de personal de alto nivel de los Guardianes, como el gerente general Mike Chernoff, el entrenador de pitcheo Carl Willis y los receptores Austin Hedges y Bo Naylor, quienes recibieron los pitcheos investigados. También testificarán oficiales de integridad de la MLB.
Este caso ya ha generado un impacto directo en las políticas de la liga. En coordinación con las casas de apuestas asociadas, la MLB implementó un límite máximo de $200 dólares para las microapuestas (como apostar si un pitcheo individual será bola o strike) y prohibió su inclusión en jugadas combinadas (parlays).
El resultado de este proceso penal determinará la severidad de las sanciones disciplinarias definitivas que aplicará el comisionado de las Grandes Ligas a ambos jugadores.


