La Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana ha sido históricamente territorio de lanzadores, con especial énfasis en la importancia del pitcheo de relevo.
La temporada 2025-26 no ha roto con esa tradición, y el ejemplo más contundente lo ofrecen los Leones del Escogido, que se encuentran a las puertas de regresar a la Serie Final, impulsados por la solidez de su bullpen.
El conjunto escarlata ha construido su camino en la ronda semifinal sobre un cuerpo de relevistas que ha sido, sencillamente, hermético.
El bullpen rojo exhibe marca de 7-0, con tres salvamentos y seis holds; lideran la fase en efectividad con un microscópico 1.27 y también encabezan el WHIP con 1.17. Aún más revelador es que la oposición apenas les batea para .194, el mejor registro entre los cuatro equipos en competencia.
Lo más llamativo del caso es que ese dominio no fue producto de una estrategia enfocada exclusivamente en el draft de reingreso.
El Escogido pasó de ser el quinto mejor bullpen en la serie regular a convertirse en el más efectivo del round robin, aun cuando sus selecciones no estuvieron centradas en reforzar masivamente el relevo.
La gerencia apostó por piezas específicas como los relevistas Patrick Weigel y Jefry Yan, ambos procedentes de las Estrellas Orientales, además del veterano abridor de los Tigres del Licey, Radhamés Liz.
La consecuencia directa ha sido un equipo capaz de proteger ventajas con consistencia y de competir en partidos cerrados, con marca de 3-1 en partidos de una carrera la mejor del round robin, empatados con las Aguilas Cibaeñas.
Cada entrada final se ha convertido en terreno seguro para los Leones, que han encontrado en su bullpen no solo profundidad, sino también confianza colectiva y ejecución precisa.
La operación pestillo
Aneurys Zabala, Hansel Marcelino y Carlos Teller, todos con WHIP por debajo de uno hasta el momento, llevan la voz cantante en ese hermético cuerpo de relevistas que han reunido los campeones nacionales y del Caribe, junto a Héctor Neris, Alex Colomé, Yan y Weigel, entre otros.
En un torneo donde los detalles marcan la diferencia, el Escogido ha demostrado que el pitcheo de relevo sigue siendo el arma más confiable para aspirar al campeonato y le brinda la oportunidad de revalidar los títulos obtenidos el año pasado.
Y mientras su bullpen continúe funcionando como hasta ahora, el regreso de los escarlatas a la Serie Final parece cada vez menos una posibilidad y más una consecuencia lógica.


