En 2025 la inmigración neta a Suiza totalizó unas 75,000 personas, un 10 % menos que el año anterior, indicaron este martes las cifras publicadas por la Secretaría de Estado de Migraciones, que también destacaron una bajada del 7.1 % en las solicitudes de asilo (25,000).
Unos 165,000 extranjeros entraron en el país el pasado año, un 3 % menos que en 2024, mientras que 83,000 dejaron el territorio suizo, un 5 % más que el año anterior.
De esas salidas, 2,400 fueron repatriados forzosamente a su país de origen o a un tercer Estado, un 6.8 % más que el año anterior.
Las cifras también reflejaron un fuerte descenso, del 20 %, en las llegadas de extranjeros procedentes de países de fuera de la Unión Europea y de la Asociación Europea de Libre Comercio (integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza).
En total, a finales del año pasado 2.41 millones de extranjeros residían permanentemente en Suiza y su tasa de empleo era del 85 %.
El impacto de la situación en Turquía
Por otro lado la Secretaría de Estado de Migración registró 25,781 nuevas solicitudes de asilo, 1,959 menos que en 2024, y prevé que estás sigan disminuyendo en 2026, hasta alrededor de 25,000.
Este descenso, analizó la Administración helvética, dependerá de la evolución de la situación en Turquía, tercer país en solicitudes tras Afganistán y Eritrea, y de la ruta migratoria por el Mediterráneo central.
Del mismo modo, el pasado año 12,897 ucranianos solicitaron el estatus de protección especial en Suiza, activo desde marzo de 2022 para las personas que huyan de la guerra iniciada con la invasión rusa.
Esto implica 3,719 menos que el año anterior y se prevé igualmente que la cifra baje nuevamente en 2026 a en torno a 12,000, según cálculos de la Secretaría de Estado de Migración.
Entre los titulares de este estatus de protección, muchos de ellos con más de tres años de residencia en Suiza, un 46 % ejerce una actividad remunerada.


