Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Los tratamientos con células madre para frenar la caída del cabello han ganado popularidad en los últimos años, impulsados por el auge de la medicina regenerativa y su amplia difusión en redes sociales. Clínicas especializadas y publicaciones científicas coinciden en que existen avances prometedores, aunque insisten en la necesidad de un enfoque individualizado y prudente.
Según investigaciones revisadas por los National Institutes of Health (NIH), las terapias regenerativas pueden favorecer el engrosamiento y la densidad del cabello, especialmente cuando se aplican en fases iniciales de alopecia. Los resultados, no obstante, suelen ser graduales y varían según la técnica empleada y el perfil del paciente.
¿Cómo funcionan?
La doctora Maya Shahsavari, directora médica de la clínica Ouronyx Dubai, explicó en una entrevista con la revista GQ México que el objetivo de estas terapias es reactivar folículos debilitados, no crear nuevos.
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“Los folículos pilosos no suelen estar muertos, sino en fase inactiva o miniaturizados. Las células madre envían señales regenerativas que mejoran el flujo sanguíneo, reducen la inflamación y optimizan el entorno celular”, detalló.
A diferencia de los tratamientos cosméticos tradicionales, que ofrecen soluciones temporales, la medicina regenerativa busca restaurar la función biológica del folículo a largo plazo. Ensayos clínicos controlados han mostrado incrementos en densidad y grosor capilar, con resultados más visibles entre el tercer y sexto mes tras la aplicación.
Mitos y limitaciones
Uno de los errores más frecuentes es creer que estas terapias generan folículos nuevos. La evidencia actual indica que su efecto se limita a estimular los ya existentes, por lo que su eficacia es mayor en casos de pérdida incipiente o moderada.
Publicaciones como Plastic and Reconstructive Surgery Global Open coinciden en que no se trata de soluciones milagrosas ni inmediatas. Además, la duración de los beneficios puede ser limitada y los protocolos aún continúan perfeccionándose.
Los efectos adversos descritos en los estudios suelen ser leves y transitorios, como enrojecimiento o molestias locales tras la aplicación.
¿Quiénes pueden beneficiarse?
Los especialistas apuntan que los mejores candidatos son personas con folículos activos y pérdida reciente de cabello. Retrasar la consulta hasta etapas avanzadas reduce notablemente las posibilidades de respuesta.
La evaluación médica personalizada es clave, ya que la caída capilar puede estar asociada a factores genéticos, hormonales, nutricionales o al estrés. En este contexto, las terapias con células madre se consideran una herramienta complementaria dentro de la medicina de precisión.
Mientras el trasplante capilar redistribuye folículos desde zonas donantes, la regeneración busca conservar y fortalecer el cabello existente. Ambas estrategias pueden combinarse, pero la elección depende del diagnóstico individual y de las expectativas del paciente.
La publicación Células madre contra la caída del cabello: avances, límites y lo que realmente respalda la ciencia apareció primero en El Día.


