Noelia Castillo murió este jueves tras recibir la eutanasia en España, luego de que se ejecutara el procedimiento conforme a un protocolo médico diseñado para garantizar una muerte rápida y sin sufrimiento, según informaron medios españoles.
La decisión se concretó después de que quedaran agotados todos los recursos judiciales. El Tribunal Constitucional de España rechazó en febrero el último intento del padre por frenar el proceso, al concluir que no existía vulneración de derechos fundamentales.
Con ese fallo, se consolidó el criterio ya establecido por el Tribunal Supremo de España, que había validado previamente las resoluciones de instancias inferiores favorables a la solicitud de la joven.
El caso, que durante más de 600 días transitó por distintas instancias judiciales, llegó así a su fase final, marcada por decisiones personales de la propia Castillo sobre las condiciones en que se realizaría el procedimiento.
La joven, de 25 años, había quedado parapléjica tras un intento de suicidio en 2022 y formalizó su solicitud en abril de 2024. Tras las evaluaciones médicas correspondientes, las autoridades sanitarias catalanas determinaron que su caso se ajustaba a lo previsto por la ley.
El procedimiento se vio interrumpido temporalmente cuando la justicia admitió un recurso del padre, quien alegó que su hija padecía problemas de salud mental que podían afectar su capacidad para tomar una decisión libre. Sin embargo, en una audiencia posterior, la joven ratificó su voluntad de recibir la eutanasia.
La organización Abogados Cristianos, que representó al padre, anunció que llevará el caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, al sostener que se han vulnerado derechos fundamentales.
Últimas decisiones de Noelia
Detalles del procedimiento revelados por medios españoles indican que la eutanasia se aplicó mediante un protocolo clínico estricto, diseñado para garantizar una muerte rápida y sin dolor. El proceso, de unos 15 minutos, incluyó la administración de varios fármacos en secuencia, comenzando con sedación profunda y culminando con la intervención definitiva.
Según esas informaciones, Castillo decidió que el procedimiento se realizara en su habitación, considerada su espacio de mayor confort, y optó por no estar acompañada por sus padres durante el momento final.
Lo que contempla la ley
España cuenta con una ley de eutanasia desde 2021, aprobada por el Parlamento de España, que permite a personas con enfermedades graves e incurables o padecimientos crónicos solicitar ayuda para morir bajo condiciones estrictas.
Entre estos requisitos figuran que el solicitante esté en pleno uso de sus facultades, que la petición sea voluntaria y reiterada, y que cuente con la aprobación de una comisión de evaluación independiente.
El fallecimiento de Castillo pone fin a un caso judicial de más de 600 días que atravesó todas las instancias en España y Europa, y que ha reavivado el debate sobre el alcance del derecho a morir dignamente y el papel de los familiares en este tipo de decisiones.


