El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inscribió su precandidatura por Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo en las elecciones generales de 2027, una decisión que llega en medio de cuestionamientos institucionales por la reelección indefinida, pero también con un dato político difícil de ignorar: las principales encuestas nacionales e internacionales siguen colocándolo como el dirigente más fuerte del país y uno de los mandatarios mejor valorados de América Latina.
La inscripción fue anunciada la noche del domingo 28 de junio de 2026 por el partido oficialista Nuevas Ideas. El movimiento era esperado después de la reforma constitucional de 2025 que habilitó la reelección indefinida, adelantó las presidenciales a 2027 y reorganizó el calendario electoral salvadoreño.
El punto central, sin embargo, no es solo que Bukele vuelva a competir. Es que lo hace con una popularidad todavía excepcional, especialmente si se compara con los niveles habituales de aprobación presidencial en América Latina.
La medición más reciente del Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, presentada el 24 de junio de 2026, muestra que el 87.8 % de los salvadoreños califica como “muy bueno” o “bueno” el desempeño de Bukele en su séptimo año de gestión. El mandatario obtuvo una nota promedio de 8.24 sobre 10. El estudio fue realizado entre el 15 y el 26 de mayo de 2026, con 1,271 entrevistas válidas, margen de error de 2.75 % y nivel de confianza del 95 %.
Niveles de aprobación
- Ese estudio también confirma el eje de su respaldo: la seguridad. El 77.4 % de la población identifica la seguridad como el aspecto más positivo del país, mientras que los principales logros atribuidos al Gobierno se concentran en la reducción de la violencia y el combate a las pandillas. En otras palabras, Bukele llega a esta nueva carrera montado sobre la misma narrativa que le ha dado dominio político desde el inicio de su gestión.
La encuesta de LPG Datos, publicada por La Prensa Gráfica el 2 de junio de 2026, también ubica al mandatario en niveles muy altos de aprobación. Según esa medición, el 85.5 % de los salvadoreños aprueba su gestión tras siete años en el poder. La cifra sigue siendo elevada, aunque muestra una baja frente al 91.9 % registrado en enero de 2026.
Ese descenso no parece poner en riesgo su hegemonía electoral, pero sí marca una señal política: la economía comienza a pesar más en la evaluación ciudadana. La misma encuesta señala que las preocupaciones por el costo de la vida, el empleo y la situación económica se han convertido en el principal foco de insatisfacción.
CID Gallup, en una medición divulgada el 27 de mayo de 2026, fue aún más favorable para Bukele en materia de seguridad. El estudio reportó que el 98 % de los salvadoreños se declara satisfecho con el trabajo gubernamental en esa área. Además, la imagen positiva del presidente fue colocada en 93 %, otro indicador de que el apoyo a su figura sigue por encima del respaldo que reciben la mayoría de gobiernos de la región.
La lectura regional también favorece al mandatario. El ranking de CB Global Data correspondiente a junio de 2026, publicado el 8 de junio, colocó a Bukele en el primer lugar entre los presidentes latinoamericanos mejor valorados, con 69.1 % de imagen positiva y 27.6 % de imagen negativa. Para El Salvador, el levantamiento fue realizado entre el 2 y el 7 de junio de 2026, con 2,181 personas mayores de 18 años y margen de error de 2.1 %.
Respaldo y oposición
La diferencia entre las encuestas nacionales y el ranking regional responde a metodologías distintas. IUDOP-UCA, LPG Datos y CID Gallup miden aprobación, desempeño o satisfacción dentro de El Salvador. CB Global Data compara imagen presidencial en distintos países de América Latina. Aun así, todas apuntan en la misma dirección: Bukele conserva un respaldo mayoritario y muy superior al de la oposición salvadoreña.
El oficialismo también se beneficia de una oposición debilitada. El estudio del IUDOP-UCA indica que Nuevas Ideas concentra el 34.2 % de las preferencias partidarias y que el 67.3 % de los consultados considera que ese partido debe seguir gobernando. Sin embargo, el dato más revelador es que el 59.7 % afirma no tener partido político de preferencia. Eso sugiere que el fenómeno sigue siendo más personal que partidario: Bukele pesa más que Nuevas Ideas.


