Un niño de apenas tres años quedó sin su madre y con su padre bajo arresto tras el feminicidio de Darinee Espinosa Asencio, ocurrido la madrugada del miércoles 8 de julio en el sector Zumbón de Hatillo, en el municipio Haina, provincia San Cristóbal.
La mujer, descrita por familiares y vecinos como una persona trabajadora, alegre y de trato afable, murió presuntamente a manos de su pareja, Royer Martínez de los Santos, de 25 años, quien posteriormente se entregó a la Policía Nacional donde guarda prisión.
Por su parte, en la comunidad el impacto del crimen se mide en la ausencia que deja Darinee y en el futuro incierto del hijo que ambos procrearon. «Ella era buena gente. Nunca tuvo problemas con nadie. Era una muchacha tranquila y dedicada a su trabajo», recordó una vecina.
Quienes la conocían aseguran que rara vez hablaba de su vida en pareja. Aunque algunos sabían que la relación atravesaba períodos de separación, sostienen que ambos mantenían contacto por el hijo que tenían en común y porque Royer continuaba frecuentando la vivienda donde ella residía.
Algunos vecinos describen al hoy detenido como una persona impulsiva y de comportamiento controlador.
Los últimos minutos
De acuerdo con los testimonios recogidos por este medio, Royer llegó la noche del crimen a la vivienda de Darinee, pero al no encontrarla caminó hasta una actividad que se celebraba a pocos metros, donde ella compartía con amigos y vecinos.
Según los vecinos, el hombre la llamó con una actitud imponente provocando que algunas personas intentaran acompañarla al percibir tensión en el ambiente. Poco después, la tranquilidad del sector fue interrumpida.
Las autoridades atribuyen a Royer Martínez de los Santos haber utilizado un rifle para herir mortalmente a Darinee. La llevó al hospital y huyó.
Tras el disparo, el hombre trasladó a la mujer al Hospital Barsequillo, en Haina, San Cristobal. Los locales narraron que, una vez llegó al área de emergencias, dijo que movería un vehículo que supuestamente impedía el acceso al centro de salud. Sin embargo, abandonó el lugar.
Horas más tarde se presentó ante la Policía Nacional, donde quedó detenido para responder por el hecho.
Una familia marcada por la pérdida
En la vivienda de los Espinosa Asencio el silencio y las lágrimas sustituyó la rutina.
Vecinos describen a la familia como un hogar unido y de profundas convicciones religiosas, incapaz de comprender cómo una tragedia de esta magnitud golpeó a una joven a la que recuerdan por su disposición para trabajar y por la dedicación con la que criaba a su hijo.
«Lo más doloroso es ese niño. Con apenas tres años perdió a su mamá«, expresó una allegada.
Mientras la investigación avanza y la justicia determina las responsabilidades penales del caso, en el sector Zumbón de Hatillo permanece una certeza compartida por quienes conocieron a Darinee: el crimen no solo apagó la vida de una mujer de 23 años, sino que cambió para siempre el destino de un niño que, en una sola madrugada, perdió a sus dos principales referentes.


