Al menos 12,000 muertes adicionales se registraron en una decena de países europeos durante la ola de calor de junio, según una recopilación de datos oficiales realizada por AFP, un balance preliminar que puede aumentar a medida que se completen las estadísticas.
Entre el 22 y el 28 de junio, período en el que la ola de calor alcanzó su punto máximo en varios países, los institutos nacionales de Alemania, Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Suiza y Luxemburgo registraron cerca de 10,000 muertes por encima de lo esperado.
A esta cifra se suman 2,200 muertes relacionadas con la ola de calor en Inglaterra y Gales, según estimaciones publicadas por el servicio meteorológico británico, la Met Office, que abarcan un período ligeramente más amplio, del 18 al 28 de junio.
OMS dice que en Europa la sanidad debe incorporar a su planificación anual la preparación para calor extremo
En Ginebra, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó este jueves a los países europeos a incorporar la preparación al calor extremo en la planificación de sus sistemas sanitarios y esto no sólo durante el verano, sino a lo largo de todo el año, tras advertir de que las olas de calor ya no pueden tratarse solo como episodios meteorológicos estacionales.
Junto a este llamamiento, la oficina europea de la OMS publicó una nueva guía de recomendaciones para actualizar los planes nacionales frente al calor.
A pesar de que quedan semanas para que el verano en Europa termine, casi 10.000 personas ya han muerto por causas relacionadas con las altas temperaturas en sólo cinco países europeos, una trágica situación que es previsible que se repita si no se hace nada, en la medida en que Europa se calienta al doble del ritmo de la media mundial.
- La principal novedad de la guía de la OMS es que plantea integrar el riesgo por calor en el funcionamiento ordinario de los sistemas de salud, en lugar de activar respuestas únicamente cuando se emiten alertas por altas temperaturas.
- Esto permitiría la preparación previa de hospitales y centros de salud, contar con protocolos específicos para distintos sectores y tener listas campañas de comunicación y sistemas de alerta temprana.
- Asimismo, se incentivaría una mayor participación de la población en la protección de las personas más vulnerables.
En concreto, se trata de adaptar hospitales para soportar temperaturas muy elevadas, crear espacios refrigerados, garantizar agua y formar al personal para detectar precozmente golpes de calor.
Asimismo se plantea una coordinación automática entre la sanidad, los municipios y los servicios meteorológicos.


