El telescopio espacial Roman continúa su camino hacia el punto Lagrange L2 para explorar el universo y resolver cuestiones relacionadas con la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica gracias a sus capacidades de observación sin precedentes. Para ello, dicho telescopio equipa un espejo primario de 2,4 metros, que le permitirá capturar un campo de visión 100 veces mayor que el del Hubble y combinar nitidez con escala para descubrir y cartografiar objetos astronómicos nunca vistos.
En este sentido, dicha diferencia de capacidad permitirá a Roman estudiar grandes regiones del espacio a una velocidad superior a la del Hubble. Además, prueba de ello, la NASA ha puesto de manifiesto esta ventaja con un ejemplo, en el que, en una región simulada que contiene millones de galaxias, el Hubble necesitaría aproximadamente 85 años para cartografiar con la misma profundidad que Roman podrá alcanzar en tan solo 63 días. Por lo tanto, esta rapidez permitirá al nuevo observatorio construir una enorme imagen tridimensional del universo y analizar cómo se han distribuido las galaxias a lo largo de la historia, proporcionando nuevos datos para investigar fenómenos como la energía oscura y la materia oscura.
No obstante, pese a estas capacidades, Roman no sustituirá al Hubble ni al James Webb porque actúa como un observatorio de exploración, aunque ofrecerá imágenes del universo «nunca antes vistas».
¿Qué explorará el telescopio espacial Roman?
La NASA informa en su página oficial que el telescopio Roman ayudará a esclarecer el enigma de la energía oscura usando múltiples métodos para explorar cómo ha evolucionado el universo a lo largo de la historia, descubrirá nuevos exoplanetas e intentará determinar de qué está hecha la materia oscura. Asimismo, revelará la evolución del universo, combinará un amplio campo de visión con una nítida visión infrarroja para explorar «vastas y profundas» regiones del cielo, e incluso ofrecerá «oportunidades prácticamente ilimitadas» para que los astrónomos exploren todo tipo de temas cósmicos.
Por lo tanto, al finalizar su misión principal de cinco años, la NASA espera que Roman acumule un archivo de datos de 20.000 terabytes para que los científicos puedan utilizarlo para «identificar y estudiar 100.000 exoplanetas, cientos de millones de galaxias y miles de millones de estrellas y fenómenos raros, incluidos algunos que los astrónomos nunca antes habían observado».
Estos instrumentos harán posibles las investigaciones y descubrimientos
A diferencia del Hubble que está equipado con cámaras, espectrógrafos e interferómetros para analizar la luz del universo, Roman cuenta con un instrumento de campo amplio, un efecto de microlente y un coronógrafo. Este es el papel de cada uno ellos en esta misión:
- Instrumento de campo amplio: Roman utilizará su espejo de 2,4 metros y su instrumento de campo amplio para cartografiar cómo se estructura y distribuye la materia en todo el cosmos y medir cómo el universo se ha expandido con el tiempo.
- Efecto de microlente: Monitoreará 100 millones de estrellas durante cientos de días y se espera que encuentre alrededor de 2.500 planetas, con un número significativo de planetas rocosos dentro y fuera de la región donde podría existir agua líquida.
- Instrumento coronógrafo: Sirve para obtener imágenes directas de exoplanetas mediante el bloqueo de la luz de una estrella, lo que permite observar los planetas, que son mucho más tenues.


