Más de 5,300 migrantes han regresado a Marruecos desde la ciudad fronteriza de Ceuta en un mes, indicó este domingo el Gobierno español, mientras aún permanece en la ciudad un número indeterminado de las decenas de miles que entraron de manera masiva e irregular a finales de julio.
La gran mayoría de los más de 70,000 que llegaron volvió a Marruecos a las pocas horas, aunque el ministro español de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, reconoció hace unos días que era «imposible» determinar cuántos exactamente se habían quedado en la ciudad norteafricana española, entre marroquíes y subsaharianos.
- Torres, que informó hoy de los que han salido de Ceuta desde el 10 de agosto, explicó también que otras 864 personas fueron trasladadas a un espacio cerrado, pues pernoctaban a la intemperie en la ciudad.
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«Recuperar la normalidad»
El objetivo fundamental es «recuperar la normalidad en Ceuta cuanto antes», adujo el ministro en un comunicado. Para ello, es indispensable habilitar espacios para que los migrantes no estén en la calle, identificarlos y que «todos aquellos que no tengan derecho a protección internacional sean devueltos a Marruecos» conforme a las leyes.
El Gobierno de España ha habilitado 4,500 plazas para estas personas, han retornado voluntariamente más de 5,300 y cerca de un centenar de ellas han renunciado a pedir asilo, según los datos oficiales, y más de 2,000 menores de edad ya fueron identificados.
Sin embargo, las autoridades locales de Ceuta calculan en unas 13,000 personas, entre adultos, niños y adolescentes, los que todavía permanecen en la ciudad.
Muchos malviven en condiciones precarias en campamentos improvisados por ellos mismos en playas de la ciudad, afectada por una grave crisis socioeconómica, problemas de seguridad y un malestar creciente de los residentes ceutíes, muy críticos con la gestión del Ejecutivo español.
Por una cuestión de seguridad, el gobierno local ceutí solicitó hoy mismo el «desalojo urgente» de un asentamiento junto al muro perimetral de la planta desalinizadora que abastece de agua a la ciudad, al alertar del incremento de personas, tiendas y refugios en la zona de esta infraestructura esencial.
Y el sindicato de funcionarios CSIF pidió un refuerzo policial por el riesgo de seguridad de las instalaciones portuarias que, según considera, supone la habilitación de unas carpas para acoger migrantes en el lugar.
A su vez, la ONG Luna Blanca advirtió de que la situación «más preocupante» en términos humanitarios de Ceuta se localiza en el asentamiento de mujeres y niños de las naves del polígono industrial del Tarajal, a la espera de su traslado a alguno de los espacios temporales de acogida habilitados por el Gobierno.
Desde la entrada masiva del 30 y 31 de julio, los servicios de emergencias de Ceuta tramitaron más de 7,000 expedientes, según los datos de las autoridades locales, con un aumento del 532.6 % respecto al mismo periodo de 205.
Entre otras incidencias, los casos relacionados con la situación migratoria pasaron de 48 a 2,081; los referidos a agresiones, de 93 a 1,357; los de allanamiento de vivienda saltaron de 16 a 837; y los de alteración del orden público, de 43 a 437.


