La exploración de la Luna ha sido una prioridad para las agencias espaciales desde los primeros años de la carrera espacial. Antes de enviar astronautas a su superficie, era necesario conocer con detalle su relieve, conocer mejor sus características y localizar zonas en las que fuera posible aterrizar con seguridad.
Para conseguirlo, la NASA desarrolló durante la década de 1960 el programa Lunar Orbiter, una serie de misiones no tripuladas que permitió fotografiar distintas regiones del satélite y recopilar información fundamental para preparar los alunizajes del programa Apolo.
Una de estas misiones fue Lunar Orbiter 2, lanzada en noviembre de 1966 con el objetivo de obtener imágenes de posibles lugares de aterrizaje y ampliar el conocimiento sobre la superficie lunar. Además, su trabajo permitió captar fotografías de gran detalle, entre ellas una de las imágenes más conocidas del cráter Copérnico.
Hace 60 años, Lunar Orbiter 2 puso rumbo a la Luna
Tal día como hoy, hace 60 años, la misión Lunar Orbiter 2 puso rumbo a la Luna para entrar en una órbita y, después de 33 órbitas, fue trasladada a su órbita fotográfica con un perilunio de aproximadamente 49,7 kilómetros.
Días más tarde, dicha sonda empezó su misión fotográfica para enviar hasta 211 imágenes en gran calidad tanto de la cara visible de la Luna como de grandes áreas de la cara oculta, teniendo en cuenta que tomó la foto más memorable de toda la serie al capturar al cráter Copérnico desde una altitud de tan solo 45 kilómetros, que resaltaba «vívidamente» la naturaleza tridimensional de la superficie lunar.
Finalmente, Lunar Orbiter 2 acabó su misión fotográfica principal a principios de diciembre de ese mismo año y encendió su motor principal para cambiar su plano orbital, con el objetivo de proporcionar datos de seguimiento del campo gravitatorio de la Luna en una franja más amplia. Además, un año más tarde, en octubre de 1967, cuando el gas de control de actitud estaba casi agotado, una maniobra de frenado provocó que la sonda se estrellara en la cara oculta de la Luna, para evitar interferencias en las comunicaciones de futuras misiones.
Características de Lunar Orbiter 2
La misión Lunar Orbiter 2 tenía como objetivo situarse en órbita alrededor de la Luna y realizar un reconocimiento fotográfico de posibles lugares de aterrizaje para el programa Apolo. En concreto, debía obtener imágenes de las regiones próximas al ecuador lunar, dentro de una franja de cinco grados de latitud y 45 grados de longitud en la cara visible del satélite. Para ello, la NASA desarrolló la nave espacial LO-B, también conocida como Nave espacial 5, con una masa de 385,6 kilogramos y equipada con un sistema de imágenes, detectores de micrometeoritos y dosímetros de radiación.
La sonda, cuyo diseño y gestión estuvieron a cargo de la NASA y del Centro de Investigación Langley, despegó el 6 de noviembre de 1966 desde el Complejo de Lanzamiento 13 de Cabo Cañaveral, en Florida, mediante un cohete Atlas Agena D. Una vez en órbita lunar, comenzó su trabajo de reconocimiento y, entre el 18 y el 25 de noviembre, tomó 211 fotografías durante 40 órbitas, aunque algunas imágenes se perdieron durante la transmisión a la Tierra.


