Familiares lloran a Perla Jokasta Santos

Publicado el

spot_img

En la sala humilde donde hoy pesa el silencio, Perla Jokasta Santos Pacheco, la joven ultimada en Los Guandules, sigue presente en cada foto, en cada recuerdo, en cada palabra quebrada de su familia. Tenía 19 años. Tenía sueños y una vida entera por delante.

“Mi niña era alegre, ejemplar. Todo el mundo quería a mi nieta”, dice su abuela, Eugenia Lorenzo, mientras muestra una imagen de su nieta como si con eso pudiera protegerla todavía. La voz se le quiebra, pero no se detiene. “Tenía derecho a salir a camino. No se merecía una muerte así”.

Para Eugenia, Perla no era solo una nieta: era la luz de la casa, la que cuidaba, la que ayudaba, la que sostenía. “Ella estaba empezando su vida. Con deseos de vivir.”, repite, como quien intenta convencer al mundo de algo que jamás debió ponerse en duda.

Perla había terminado la escuela y soñaba con ser abogada criminalista. Quería formarse, entender la ley, ayudar. “Ella quería estudiar, ella quería ser alguien”, recuerda su abuela. Pero ese futuro quedó truncado de forma violenta.

Expandir imagenhttps://resources.diariolibre.com/images/2025/12/29/era-la-alegria-de-este-hogar–la-perla-que-su-familia-llora-y-exige-justicia5-1af5d290.jpg

Infografía

Casa donde vivía Perla y viven los hermanos y madre de Perla. (STEVEN CURIEL)

La que cuidaba a todos

Además de estudiar, Perla cargaba una responsabilidad enorme para su edad. Era quien atendía a sus dos hermanos menores, uno de ellos con condición especial, para que su madre pudiera trabajar.

“Ella era la que los cuidaba, la que le daba la comida, la que estaba pendiente”, cuenta la familia.

La madre de Perla, Linnete Pacheco, es descrita por sus familiares como una mujer trabajadora, una profesora dedicada, una madre ejemplar que confiaba en su hija mayor para sostener el hogar. “Ella se iba a trabajar tranquila porque Perla se quedaba con los niños”, explican.

Un vecino, no un desconocido

De acuerdo con los familiares, la persona señalada como presunto responsable del crimen, el mayor del Ejército Diego Mesa Arismendy, vivía apenas a tres casas de la vivienda de Perla. No era un extraño. Era alguien que conocía el entorno, la rutina y a la familia.

La ausencia que duele

La tía de Perla, Yohanna Rojas, la describe como “una niña trabajadora, responsable, estudiosa, una muchacha de bien para la sociedad”. En su voz no hay exageración, solo frustración. “Y, sin embargo, a gente buena como ella es a la que le pasa esto”.

La familia vino desde Cambita, San Cristóbal, para acompañarla, para despedirla, para exigir justicia. No viven en la capital. No estaban preparados para esto. Nadie lo está.

Hoy, en esa casa, ya no se escucha la risa de Perla. Pero su nombre se repite como promesa, como exigencia.

La pregunta en el aire es dolorosa: ¿cómo evitar que otras historias de vida terminen tan pronto como comienzan?

En Portada

Proyecto de ley sobre embargo retentivo en República Dominicana

El Senado de la República aprobó este martes, por segunda ocasión, el proyecto de...

Masters 1000: Landaluce sorprende de nuevo y avanza a cuartos

El español Martín Landaluce sorprendió este martes al estadounidense Sebastian Korda, verdugo de su...

Irán: buques no hostiles podrán transitar por el estrecho de Ormuz

Irán ha dicho que los "buques no hostiles" pueden transitar por el estrecho de...

Ramón Rogelio Genao presenta plan preventivo para proteger alimentación y energía frente a conflictos bélicos

Este artículo fue publicado originalmente en El Día. SANTO DOMINGO. – El senador de la...

Noticias Relacionadas

Proyecto de ley sobre embargo retentivo en República Dominicana

El Senado de la República aprobó este martes, por segunda ocasión, el proyecto de...

Ramón Rogelio Genao presenta plan preventivo para proteger alimentación y energía frente a conflictos bélicos

Este artículo fue publicado originalmente en El Día. SANTO DOMINGO. – El senador de la...

Semana Santa 2026: prohíben fiestas masivas en Semana Santa

El Ministerio de Interior y Policía (MIP) prohibió las fiestas masivas, tanto públicas como...