Una familia de cuatro miembros cuyo vuelo a San Juan, Puerto Rico, fue cancelado ayer sábado está varada en el Aeropuerto Internacional de las Américas (AILA) hasta el 14 de enero, fecha que -dice- le ha dado Jet Blue, su aerolínea, para poderla acomodar en otro avión.
Lo que debían ser unas vacaciones de tres días amenaza con convertirse en una desagradable experiencia de dos semanas, y la imposibilidad de cumplir sus responsabilidades personales en su país.
Al menos 1,500 pasajeros no pudieron embarcarse ayer sábado por la cancelación de 18 vuelos sólo en el AILA. La cancelación de vuelos fue producto de las restricciones al espacio aéreo que dispuso la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. La restricción fue levantada a la medianoche de este domingo, pero la nación informó que los vuelos se reanudarán de forma gradual.
Otro de los afectados es Alberto Díaz, a quien Jet Blue también le ha ofrecido un asiento para el día 12 de enero. Su avión debía despegar hacia San Juan a las 2:25 de la tarde del sábado.
- Diario Libre intentó contactar a Jet Blue para obtener una reacción sobre estas situaciones, pero no fue posible obtener una respuesta
El señor Vincent Coyo corrió mejor suerte, pues su aerolínea, SkyHigh, le consiguió un espacio en un avión al mediodía del domingo.
Su vuelo con destino a la isla de Martinica que debía partir a las 8:00 de la mañana se suspendió ayer.
Contó a Diario Libre que venía de Panamá e hizo una escala en suelo dominicano. Ante la imposibilidad de viajar ayer, se vio obligado a abandonar la terminal y buscar alojamiento en un hotel para volver hoy al aeropuerto.
Los vuelos cancelados fueron seis de Jet Blue desde y hacia Puerto Rico, y ocho de Sky High que iban o venían de Martinica, Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, y Guadalupe.
Además, cuatro de Frontier de ida y vuelta a San Juan.
Tomando en cuenta la capacidad de los aviones y una ocupación del 90 % se pueden estimar 875 pasajeros afectados de Jet Blue, 360 de Sky High y 335 de Frontier.
Cientos de vuelos
Las principales aerolíneas estadounidenses se vieron obligadas a cancelar centenares de vuelos en el Caribe, principalmente American Airlines, Delta Air Lines, JetBlue, Southwest Airlines y United Airlines.
JetBlue informó que tuvo que cancelar al menos 215 vuelos.
El destino más afectado fue Puerto Rico, con al menos 357 vuelos resultaron afectados en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, el principal de la isla.
En Aruba, parte del reino de los Países Bajos, otros 89 vuelos fueron cancelados, muchos de ellos de la aerolínea neerlandesa KLM.


