La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) rechazó este domingo la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, que tachó como «cobarde secuestro» y afirmó, en un comunicado, que ocurrió «luego de asesinar a sangre fría a gran parte» del equipo de seguridad del líder chavista.
En el comunicado, leído por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el alto mando militar venezolano dijo estar «unido, cohesionado, ante la agresión imperial«, como calificó los ataques estadounidenses del sábado en Caracas.
En este sentido, afirmó que Nicolás Maduro es el presidente constitucional del país y exigió su «pronta liberación» junto a la primera dama, Cilia Flores, quien también fue capturada por Estados Unidos.
«Es el presidente Nicolás Maduro el auténtico y genuino líder constitucional de todos los venezolanos«, reiteró.
No obstante, el militar reconoció la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que la noche del sábado ordenó que Delcy Rodríguez, vicepresidenta Ejecutiva de Maduro, asuma como presidenta encargada del país.
Delcy Rodríguez asume la presidencia encargada
Además, afirmó que el alto mando respalda «plenamente» el decreto de conmoción exterior declarado en la víspera y que otorga al Estado facultades especiales para tomar medidas en situaciones de conflicto.
Igualmente, hizo un llamado a la población a retomar sus actividades económicas, laborales y también las educativas en los próximos días.
«El Gobierno bolivariano garantizará la gobernabilidad del país y nuestra institución continuará empleando todas sus capacidades disponibles para la defensa militar, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz», aseguró.
Padrino también ordenó «integrar los elementos del poder nacional» para «enfrentar la agresión imperial, formando un solo bloque de combate» para asegurar la soberanía de Venezuela.

Reacciones internacionales ante la captura
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, insistió este domingo en que Washington gestionará la «dirección» hacia la que se moverá Venezuela, y afirmó que espera que el nuevo Gobierno venezolano, ahora liderado por la vicepresidenta y presidenta encargada, «tome un rumbo distinto al de Maduro».
El sábado, Rodríguez, también ministra de Hidrocarburos, encabezó una reunión del Consejo de Defensa de la Nación, con ministros y jefes militares, en la cual informó que el decreto de conmoción se empezaría a ejecutar una vez que el TSJ declarara su constitucionalidad.
El decreto puede aprobar facultades como, por ejemplo, movilizar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en todo el territorio, tomar militarmente y de manera inmediata la infraestructura de los servicios públicos, así como de la industria de los hidrocarburos y de las empresas básicas, para garantizar su «pleno funcionamiento», y activar «todos los planes de seguridad ciudadana«.
Sin embargo, el texto no es público y no se conoce el alcance de sus medidas.
Maduro, por su parte, pasó su primera noche en la cárcel federal Metropolitan Detention Center de Brooklyn, en Nueva York.
El mandatario venezolano, acusado formalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que este sábado hizo pública una acusación sustitutiva en ese mismo tribunal, afrontará en un tribunal federal cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas.


