Más de 1.2 millones de personas o alrededor de un cuarto de la población del Líbano se enfrentará en los próximos meses a niveles graves de inseguridad alimentaria, un fuerte incremento derivado del conflicto con Israel, informaron este miércoles el Gobierno libanés y agencias de la ONU.
Según un estudio del Ministerio de Agricultura, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), se espera que 1.24 millones de personas se enfrenten a inseguridad de nivel 3 o superior, calificada como ‘crisis’, entre abril y agosto de este año.
Este dato supone un aumento significativo frente al número de afectados en el último periodo, unos 874,000 o un 17 % de la población, y los autores del análisis atribuyen el aumento al «conflicto, desplazamiento y presiones económicas».
Una nueva guerra
Desde el pasado 2 de marzo, el Líbano está sumido en una nueva guerra con Israel que deja más de 2,500 muertos y un millón de desplazados en el país, todavía golpeado por ataques diarios pese a la entrada en vigor de un alto el fuego hace ya casi dos semanas.
De acuerdo con un comunicado conjunto del ministerio libanés y ambas agencias de la ONU, los distritos más afectados por la crisis son los meridionales Bint Jbeil, Marjayoun, Tiro y Nabatieh, especialmente golpeados por el estallido de violencia.
Además, de entre los más de 1.2 millones de personas que se enfrentarán a niveles 3 o superiores de inseguridad alimentaria en el país, la gran mayoría o unos 725.000 serán libaneses, mientras que los restantes serán refugiados sirios o palestinos, dos poblaciones muy vulnerables.
«Los progresos obtenidos con tanto esfuerzo han sido revertidos rápidamente. Familias que solamente lograban salir adelante están siendo ahora empujadas de nuevo hacia una crisis a medida que el conflicto, el desplazamiento y los crecientes costos colisionan, haciendo la comida cada vez más inaccesible», alertó la directora del Programa Mundial de Alimentos en el Líbano, Allison Oman Lawi.


