Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Chicago.- La reventa de entradas es una práctica permitida en Estados Unidos. También para el Mundial. Es la lógica del mercado dinámico. La FIFA sacó más de 100.000 entradas a la venta por 60 dólares. Pero en línea hay boletos que terceros revenden por miles de dólares.
En una nota facilitada a EFE, la FIFA destaca que los ingresos generados por el torneo se reinvierten para el desarrollo del fútbol. A falta de menos de un mes para el arranque del Mundial más grande de siempre, dos realidades conviven en torno al precio de las entradas. La del sistema estadounidense en el negocio de los grandes eventos de entretenimiento, y la de los aficionados, que lamentan costes disparados para tener acceso a los estadios de la Copa del Mundo.
“La FIFA está enfocada en garantizar acceso justo a nuestro juego tanto para los aficionados ya existentes como para los potenciales, y ofreció entradas para la fase de grupos a partir de 60 dólares, un precio muy competitivo por un evento global de máxima importancia en Estados Unidos”, asegura la FIFA.
“La estrategia de precios de la FIFA pasa por un amplio abanico de precios y categorías, que refleja la demanda del mercado por cada partido. Las entradas se han sacado a la venta en distintas fases, como la ‘categoría 4′ con un precio más accesible, y más de 100.000 entradas han salido a la venta por un precio de 60 dólares para el torneo, incluyendo más de 1.000 para la final”, destaca el organismo que rige el fútbol mundial.
De 60 dólares a las peticiones descomunales en línea Las plataformas de venta en línea de entradas operan legalmente en Estados Unidos y permiten a los usuarios revender boletos a los precios que ellos determinen. Es habitual en Estados Unidos ver entradas para un Súper Bowl por más de 5.000 dólares.
Lo mismo para unas Finales NBA. El Mundial no es excepción. Así, en las últimas semanas se han llegado a ver entradas listadas en plataformas de reventa por cantidades descomunales, en algunos casos por encima del millón de dólares. Es un juego de terceros a veces provocador. Porque estas cifras no necesariamente reflejan el precio real de venta. En muchos casos, el precio se ajusta en función del interés real de los compradores.
Por eso, en una reciente intervención, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que si alguien compra una entrada por dos millones, le entregará “perrito y bebida” para que disfrute del mejor espectáculo. La FIFA estableció un modelo de venta de entradas y de mercado secundario que refleja las prácticas habituales del mercado de boletos para los grandes eventos deportivos y de entretenimiento en los países anfitriones.
“La plataforma oficial de reventa de entradas de la FIFA (FIFA’s Resale Marketplace) ofrece un ambiente seguro y transparente para que los aficionados vendan o transfieran sus entradas a otros aficionados. Las comisiones aplicables por facilitar la reventa están alineadas con los estándares del sector en las industrias del deporte y el entretenimiento de Norteamérica”, asegura la FIFA en la nota a EFE.
“En materia de precios variables, el enfoque de la FIFA para la venta de entradas está en línea con las tendencias de la industria en distintos deportes y espectáculos, donde se ajustan los precios para optimizar las ventas y la asistencia y garantizar un valor de mercado justo para los eventos”, añade. Y los ingresos generados por el Mundial se reinvertirán en el fútbol.
“A diferencia de las entidades que están detrás de las plataformas de reventa de entradas de terceros orientadas al lucro, la FIFA es una organización sin fines de lucro. Los ingresos generados por la Copa Mundial de la FIFA cada cuatro años se reinvierten para apoyar el desarrollo del fútbol masculino, femenino y juvenil en las 211 asociaciones miembro de la FIFA, todos los días del año”, concluye
La publicación ¿Por qué son tan caras las entradas del Mundial? apareció primero en El Día.


