Santo Domingo.– El Gobierno dominicano aseguró que la firma del acuerdo con Estados Unidos para recibir temporalmente deportados de terceros países fue una decisión tomada de manera soberana y no producto de presiones externas.
El canciller Roberto Álvarez explicó que República Dominicana aceptó la solicitud debido a las relaciones diplomáticas y comerciales que mantiene con Estados Unidos, destacando además que el convenio excluye la llegada de ciudadanos haitianos. Indicó que el acuerdo tendrá una vigencia de un año y contempla el envío de un máximo de 30 personas por mes.
Según detalló el funcionario, los migrantes permanecerán en territorio dominicano entre siete y quince días bajo estricta vigilancia, mientras Estados Unidos asumirá todos los costos del proceso. Asimismo, señaló que todavía no se ha definido el lugar donde serán alojados y que la operación contará con apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Álvarez sostuvo que otros países de la región también han suscrito acuerdos similares con Washington y afirmó que no se trata de un proceso de asentamiento permanente, sino de una medida temporal de tránsito migratorio controlado. El canciller también defendió la decisión del país de declarar como organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y al grupo Hezbolá.


