La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, pidió hoy a los sindicatos del sistema ferroviario Long Island Rail Road (LIRR) retomar las negociaciones para poner fin a la huelga que afecta el servicio. La mandataria aseguró que tanto los trabajadores como cientos de miles de pasajeros podrían verse gravemente perjudicados si el paro continúa.
Durante una rueda de prensa junto al presidente de la Metropolitan Transportation Authority (MTA), Hochul instó a alcanzar un acuerdo antes del inicio de la semana laboral. Señaló que el ferrocarril es fundamental para la vida diaria en Long Island y advirtió que “nadie gana en una huelga”. Sin embargo, los sindicatos sostienen que solo buscan salarios justos y mejores condiciones frente al alto costo de vida en la región.
La huelga, la primera del LIRR desde 1994, comenzó tras fracasar las negociaciones entre la MTA y cinco sindicatos que representan aproximadamente la mitad de la plantilla laboral. El conflicto gira principalmente en torno a aumentos salariales y costos del seguro médico. Aunque el gobierno del presidente Donald Trump intentó mediar, las partes no lograron un acuerdo antes de la fecha límite.
El paro ha provocado el cierre total del servicio ferroviario, afectando a unos 250 mil pasajeros diarios y obligando a miles de personas a buscar alternativas de transporte. Las autoridades recomendaron trabajar desde casa cuando sea posible, mientras la MTA habilita rutas limitadas de autobuses. La situación también impacta eventos deportivos y el movimiento habitual en la estación Penn de Manhattan.


