Cuando Julio Rodríguez consiguió su primer extrabase de la temporada en el partido número 15 del calendario parecía que una vez más tendría que remar contra la corriente tras un inicio lento.
Sin embargo, desde aquel momento, Rodríguez se convirtió en una de las piezas más importantes para que Seattle lidere el Oeste de la Liga Americana, con tres juegos de ventaja sobre los Vigilantes de Texas.
El desempeño del de Loma de Cabrera coincide con un panorama abierto en la lucha por el premio al Jugador Más Valioso.
La lesión en el costado de Aaron Judge, ganador de tres de las últimas cuatro ediciones del galardón, lo mantiene fuera del roster de los Yanquis por tiempo indefinido y deja vacante, al menos temporalmente, el puesto de favorito indiscutible para la distinción.
Antes de la lesión, Judge había dejado una línea ofensiva de .248/.375/.533 con 17 cuadrangulares y 38 carreras remolcadas en 59 encuentros.
En ese escenario, nombres como Yordan Álvarez, Nick Kurtz, Ben Rice y el propio Rodríguez comienzan a ganar espacio en las conversaciones sobre el premio.
La historia a su favor
Lo que convierte a Rodríguez en un candidato especialmente interesante es que su mejor béisbol suele aparecer cuando avanza la temporada.
Desde su debut en 2022 y hasta la campaña pasada, el dominicano registró un OPS de .737 antes del Juego de Estrellas y de .902 después de la pausa de mitad de temporada, una diferencia que lo identifica claramente como un pelotero de segunda mitad.
La tendencia
En sus últimos 53 partidos ha conectado 27 extrabases, incluidos 13 cuadrangulares, mientras que el pasado mes de mayo produjo uno de los mejores despliegues de poder de su carrera.
Su slugging de .590 representó el segundo mejor registro de cualquier mes calendario con al menos 100 turnos al bate desde que llegó a las Grandes Ligas.
Si ese comportamiento se mantiene, Rodríguez podría tener una candidatura sólida cuando llegue el tramo decisivo de la campaña.
El reto de junio
La prueba inmediata será superar históricamente uno de los meses más discretos de su carrera.
Desde su llegada a las Grandes Ligas, junio ha sido su mes menos productivo ofensivamente, con un OPS de apenas .699.
Unico en la lista
Rodríguez es el único pelotero en la historia que ha iniciado su carrera con cuatro temporadas consecutivas de al menos 20 cuadrangulares y 20 bases robadas, con 13 vuelacercas y nueves estafas proyecta ampliar la racha.
Además, se unió a Alex Rodríguez y Mike Trout como los únicos jugadores con 110 jonrones y 110 bases robadas antes de cumplir los 25 años.
Más allá de los números acumulados, esas marcas reflejan la combinación de poder, velocidad y capacidad atlética que suele distinguir a un pelotero élite.
La oportunidad está ahí
Aunque todavía queda más de la mitad de la temporada por jugarse, Rodríguez parece estar entrando en la etapa del calendario que le ha sido favorable.
Sus arranques lentos nunca han impedido que construya un currículo de estrella. Ya fue Novato del Año en 2022, ha participado en dos Juegos de Estrellas, ganó dos Bates de Plata y ha recibido votos para el premio al Jugador Más Valioso en múltiples ocasiones.
Con Judge fuera de acción y Seattle peleando por uno de los mejores récords de la Liga Americana, Rodríguez tiene una oportunidad inmejorable para convertir una vez más un comienzo discreto en una candidatura legítima al premio individual más importante del circuito.
Si la tendencia de los últimos años vuelve a cumplirse, los mejores meses de Julio Rodríguez todavía estarían por llegar.


