El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este jueves que Israel todavía tiene «tareas pendientes» frente a Irán y el movimiento islamista Hamás, y aseguró que las tropas israelíes permanecerán en la zona que ocupan en el sur del Líbano «el tiempo que sea necesario».
«Hay más tareas pendientes. Hay más cosas que hacer contra Irán. Hay más cosas que hacer contra Hamás, aunque no tengan mucha capacidad para responder», afirmó durante una ceremonia de graduación de un curso de oficiales del Ejército israelí.
El sur del Líbano
Netanyahu añadió que las fuerzas israelíes continuarán desplegadas en el sur de Líbano «todo el tiempo que sea necesario», lo que repitió el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, en un discurso posterior en el mismo evento.
«No transigiremos en lo que respecta al interés supremo de seguridad de Israel, la protección de nuestros soldados y la salvaguarda de nuestros ciudadanos, y no nos retiraremos de las zonas de seguridad», dijo el titular de Defensa.
Israel justifica la ocupación del sur del Líbano como una medida para proteger a las comunidades del norte del país de la amenaza del grupo chií Hizbulá.
Sin embargo, el memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán para el cese de las hostilidades en la región implica también la integridad territorial del Líbano.
Más de 4,000 personas han muerto en el Líbano por ataques israelíes desde el pasado 2 de marzo, mientras que el Ejército de Israel estima haber matado a 3,350 miembros de Hizbulá (sin especificar si participaban en la lucha armada o su grado de afiliación).
Del lado israelí, dos civiles murieron en el norte del país desde el 28 de febrero por ataques del grupo chií. Además, 36 soldados han perdido la vida en el marco de la ofensiva contra el país vecino, uno de ellos por fuego amigo.


