El programa Viking de la NASA marcó un antes y un después en la exploración de Marte al convertirse en la primera misión estadounidense en aterrizar con éxito sobre la superficie del planeta rojo y enviar imágenes desde ella. Mucho antes de la llegada de otros exploradores como los rovers Curiosity y Perseverance, la nave Viking 1 formó parte de una misión de dos fases para investigar Marte y buscar indicios de vida.
Dicho instrumento se lanzó el 20 de agosto de 1975, aterrizó en Marte el 20 de julio de 1976 y dejó de operar el 11 de noviembre de 1982 tras recibir una orden errónea. A lo largo de esos seis años, Viking 1 operó en la región Chryse Planitia de Marte y tomó la primera muestra de suelo marciano utilizando su brazo robótico y un laboratorio biológico espacial, a pesar que no encontró rastros de vida.
Aun así, «Viking 1 ayudó a caracterizar mejor a Marte como un planeta frío con suelo volcánico, una atmósfera delgada y seca de dióxido de carbono y evidencias sorprendentes de antiguos lechos de ríos e inundaciones masivas», señala la NASA en su blog oficial. Además, completó 1.489 órbitas alrededor de Marte y se alimentó con generadores termoeléctricos de radioisótopos para generar electricidad a partir del calor emitido por la desintegración natural del plutonio y, así, realizar investigaciones científicas.
Así era la nave Viking 1 que aterrizó en Marte en los años 70
La NASA explica en su página oficial que «Viking 1 fue la primera de un par de complejas sondas espaciales diseñadas para llegar a Marte y recopilar pruebas sobre la posibilidad de vida en ese planeta».
Dicha nave estaba compuesta por un módulo de aterrizaje y un orbitador inspirado en gran medida en las plataformas de la naves espaciales Mariner, pesaba 3.525 kilos, incorporaba dos generadores termoeléctricos de radioisótopos SNAP-19 (RTG) y tenía orbitadores que funcionaban con energía solar.
Respecto a su trayectoria en Marte, Viking 1 aterrizó el 20 de julio de 1976 en superficie marciana y, ese mismo día, empezó a transmitir fotografías del lugar de aterrizaje principal en la región de Chryse. Desde entonces, tomó muestras del aire, hizo fotos en alta calidad de su entorno, capturó panorámicas de 300 grados de los alrededores e incluso recogió las primeras muestras de suelo y las depositó en un laboratorio biológico especial.
Si bien es cierto que su misión principal acabó en noviembre de 1976, sus actividades continuaron durante la Misión Extendida y la Misión de Continuación hasta que, en noviembre de 1982, una orden errónea enviada desde la Tierra provocó una interrupción en las comunicaciones.


