La Junta de Paz, organización internacional impulsada por Donald Trump para la reconstrucción de Gaza, aseguró este lunes que la «retirada total» del Ejército israelí «más allá de la línea amarilla» en la Franja se producirá cuando el grupo islamista palestino Hamás se desarme por completo.
«Contrariamente a informes inexactos, cabe señalar que la retirada total de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) más allá de la línea amarilla solo se producirá una vez que se complete el desarme, tal como Hamás se comprometió con los mediadores. Esto aplica tanto a las armas ligeras como a las pesadas, así como a los túneles», afirmó el organismo liderado por el diplomático búlgaro Nikolai Mladenov en su perfil de X.
La institución también informó que este lunes tuvo lugar una reunión entre Mladenov y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la que el futuro de Gaza se abordó de forma «constructiva y exhaustiva».
Asimismo, la Junta de Paz también detalló que comparte con Israel «una visión común» y un «objetivo claro e indiscutible»: «El desarme completo en la Franja y la transición de un régimen armado a una gobernanza civil«.
Y, sin mencionar otros aspectos como la reconstrucción o una hipotética reparación para los más de 73,220 gazatíes muertos por fuego israelí desde octubre de 2023, añadió: «Lograrlo será un proceso que se definirá en la siguiente fase del trabajo».
Según el comunicado, la implementación estaría supervisada por la Fuerza Internacional de Estabilización y el Comité de Verificación de la Implementación, integrado por representantes de Estados Unidos y la Junta de Paz.
«El progreso continuo hacia la plena implementación depende de que cada parte cumpla con sus obligaciones conforme al marco acordado«, señaló la nota.
Críticas en redes sociales
El comunicado fue difundido un día después de que Mladenov criticara en su cuenta de X a Israel por continuar atacando la Franja de Gaza, acabando con la vida de al menos 28 palestinos, y después de que el jueves pasado Trump anunciara que había llegado a un «histórico» acuerdo con Hamás para su «desarme total».
Mientras tanto, este lunes un funcionario del Gobierno israelí en condición de anonimato aseguró a la prensa de su país que Israel «no se retirará de la línea actual en la Franja de Gaza» y «seguirá frustrando cualquier amenaza contra nuestros ciudadanos y soldados».
El periódico Haaretz ya informaba el domingo de que Israel había planteado objeciones a tres puntos del acuerdo para la segunda fase del plan de paz en Gaza:
- La falta de exigencia de la destrucción de las armas incautadas a Hamás.
- La participación de Catar y Turquía en el proceso de verificación.
- La libertad de acción de su Ejército en las zonas transferidas a la Fuerza Internacional de Estabilización.
Por su parte, Hamás, que confirmó el acuerdo para su desarme tras el anuncio de Trump, ya advirtió días atrás que incluye «la obligación» de Israel de «retirarse de la Franja de Gaza«. Además, ayer acusó al Gobierno de Netanyahu de atacar con más fuerza Gaza para torpedear el acuerdo.
En grupo islamista también mencionó la semana pasada otros requisitos para su desarme al completo, como «la reconstrucción, la garantía del derecho a la autodeterminación, el establecimiento de un Estado palestino independiente y la protección de los derechos de los ciudadanos» gazatíes.


