Las causas del accidente que la mañana de ayer lunes terminó en un incendio de gran magnitud en la avenida George Washington, esquina calle Socorro Sánchez, en el que estuvieron involucrados un camión tanquero cargado de combustible, una yipeta, un carro y un motocicleta, continúan bajo investigación.
El Departamento Técnico de Investigación de Accidentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) realiza las pesquisas para determinar los elementos que provocaron el siniestro. Así lo informó el vocero de la institución, Rafael Tejeda Baldera, quien explicó que la información disponible hasta el momento es preliminar.
Según la versión preliminar ofrecida por la institución, se produjo una colisión posterior entre un vehículo pesado marca Freightliner, tipo tanquero, que transitaba en dirección oeste-este cargado de combustible, y un Hyundai Accent que circulaba en la misma dirección.
La colisión provocó la volcadura del camión, que arrastró una yipeta que se desplazaba en sentido contrario, quedando esta aprisionada contra la acera del lado derecho.
La Digesett informó que también fueron solicitadas las imágenes de las cámaras de seguridad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias 911.
“La determinación de las causales y otros detalles como la velocidad a la la que transitaba el tanquero, estarán contenidas en el informe definitivo, que será suministrado a las autoridades judiciales para los fines procedentes”, señaló Tejada.
Las víctimas de la tragedia
La tragedia cobró la vida del conductor del camión Luis Alejandro Torres Mejía, de 35 años y María Altagracia Méndez de Olivo, de 53 años, quien se desplazaba en la yipeta involucrada en el accidente.
María Altagracia era directora del Centro Educativo Imara, institución en la que dejó una huella entre estudiantes, padres y compañeros. Una madre de uno de los alumnos del centro la describió como una mujer de fe, con excelentes valores, entregada a su familia y a su trabajo.
“Era una mujer de fe, con excelentes valores, pro familia, con una familia ejemplar”, expresó.
Una directora cercana
La mujer también la recordó como una mujer entregada a su trabajo, cariñosa, amable, gentil e innovadora.
Su vínculo con los estudiantes, según la mujer, iba más allá de las labores propias de la dirección.
“Siempre les decía a los niños que tenían que estudiar y ser los mejores porque tenían la oportunidad de estudiar”, recordó la madre.
Ahora, la comunidad educativa enfrenta el impacto de su pérdida.
“Una oportunidad más que Dios me dio”
Daniel Damián Modesto, de 27 años, todavía intenta asimilar lo que vivió aquella mañana. Se dirigía hacia su lugar de trabajo cuando el impacto de un camión tanquero cambió por completo su recorrido. Por unos segundos, sintió que podía morir.
Sin embargo, logró salir de su vehículo antes de que las llamas lo alcanzaran por completo. Es cristiano desde los ocho años y afirmó este año ha estado marcado por distintas pruebas personales.
“Yo le doy muchas gracias a Dios porque este año vino con muchas sorpresas. Desde que empezó este año ha venido con muchas pruebas para mi vida. Al final, de repente, así todo se pierde. Al final, lo importante es la vida”, relató.

El impacto
Daniel se desplazaba por el carril izquierdo cuando sintió el impacto.
“Sentí como que algo me empujó, pero aún no había vuelto en sí porque quedé en el aire por el impacto”, expresó.
Tras el choque, su vehículo terminó desplazándose hacia la acera del lado contrario. Según su relato, el tanquero continuó la misma trayectoria y terminó cayendo junto a su automóvil.
“Te estoy hablando de en menos de 10 segundos desde que el camión cae, ¡pum!, explota. Eso fue lo único que yo vi: esas llamas de fuego y el carro casi prendiéndose”, añadió.
Modesto quedó dentro del vehículo mientras el fuego comenzaba a acercarse.
En medio del suceso, un pescador que se encontraba en el lugar le gritó que saliera del vehículo. “Sal del carro”, recuerda que le vociferó.
El joven todavía estaba aturdido por el impacto y no terminaba de comprender qué había ocurrido. Intentó abrir la puerta y entonces se percató de que todavía llevaba puesto el cinturón de seguridad.
“Automáticamente empezaron las explosiones y pude quitarme rápidamente el cinturón y salir del vehículo rápido. Pero eso fue rápido y yo ni siquiera pensé en tomar mi celular, en tomar nada. Eso fue algo rápido”, expresó.
No tuvo tiempo para pensar en sus pertenencias. En ese momento, lo único importante era salir con vida. Cuando logro abrir la puerta de su vehículo, el joven visualizó como el combustible ya estaba debajo de su vehículo.
“Yo abriendo la puerta, ya el combustible estaba debajo de mi carro con el fuego”, comentó.
Salió hacia la calle, que permanecía sin tránsito debido a la emergencia. Lo hizo tan rápido que algunos residuos alcanzaron incluso su pantalón.
Pero apenas consiguió alejarse, su vehículo comenzó a incendiarse.
“Yo tuve 40 segundos para poder salir del carro. Una vez yo salí del carro, ahí mismo el carro cogió fuego”, relató.
«Sentí en un momento que iba a morir porque cuando yo vi esa explosión al lado mío, eso fue algo impresionante, catastrófico y al ver el fuego que se estaba acercando rápidamente a mi vehículo, no creí que iba a tener la fuerza como para poder salir del vehículo. Por eso que me siento, así como tan compungido porque pude salir, pero era para no salir», resaltó.
Quiso regresar a ayudar
Una vez fuera del automóvil, Daniel supo que su vida estaba fuera de peligro. Sin embargo, al saber que alguien podía permanecer dentro del camión, pensó en regresar para ayudar. Junto al pescador y otro joven intentaron acercarse al conductor, pero no fue posible.
“Cuando yo salí de ese carro, yo sentí paz. Ya yo me sentí seguro y, al ver que alguien no había salido del camión, automáticamente pensé en ir a ayudarle, pero difícil porque todo estaba ya prendido”.
El fuego se extendía por la calle junto al combustible derramado. “Ahí mismo explotó mi carro, y también el camión”, recordó.
El reencuentro
Horas después del accidente, Modesto volvió a encontrarse con José Luis Custodio Valera, el motorista que también logró salir ileso del hecho. Al conversar, Daniel afirmó que aquel momento había podido terminar de una manera todavía más trágica.
“Él me dijo: ‘Yo ni siquiera sabía, gracias a Dios, que fuiste tú que me chocaste y no fue el camión, porque si no fácilmente pierdo la vida’”, relató Daniel.
Después de lo sucedido, Modesto afirmó que también ha pensado en el papel que tuvo el cinturón de seguridad. Consideró que pudo haber sido determinante para evitar que sufriera lesiones mayores, tomando en cuenta la fuerza del impacto.
“Yo pienso que, si yo no hubiese tenido el cinturón puesto, me hubiese quedado dentro del carro”, expresó.
Modesto sufrió un pequeño rasguño en un brazo tras golpearse contra el tablero, pero no tuvo lesiones de mayor gravedad.
“Imagínese que yo hubiese chocado con ese volante. Quedo sin conocimiento y ahí mismo me quedo, porque eran 40 segundos de vida que yo tenía”.




