El invierno pasado, las oficinas de los New York Mets celebraban con entusiasmo la firma del dominicano, un bateador ambidiestro de cartel asegurado por dos años y 40 millones de dólares, llamado a ser una pieza clave en la inicial tras la partida de Pete Alonso.
Hoy, la realidad en Queens dicta un libreto radicalmente opuesto, teñido por la frustración médica y una campaña de debut que ha tocado fondo oficialmente.
La situación del pelotero es crítica de cara al futuro inmediato. Polanco se sometió a una cirugía de tobillo esta semana para corregir una bursitis crónica en el lado izquierdo. El procedimiento pone fin de manera definitiva a su participación en la temporada actual, siendo transferido oficialmente a la lista de lesionados de 60 días.
El panorama para el próximo año ya arranca con contratiempos. Las estimaciones médicas indican que el infielder podría no estar listo para el inicio de los entrenamientos de primavera de 2027.
El mánager interino de la novena, Andy Green, ha salido al paso para atemperar las alarmas, explicando que una vez que se abran los campos de entrenamiento en Florida, Polanco seguirá un riguroso «programa de progresión beisbolística» para recuperar el tono de manera paulatina.
Hasta el día de hoy, la temporada 2026 de Jorge Polanco con los Mets ha sido una auténtica pesadilla marcada por el dolor y la baja producción. Las expectativas colapsaron temprano debido a problemas físicos recurrentes que limitaron su impacto al mínimo.
Desde finales de abril, batalló primero con molestias en el tendón de Aquiles izquierdo y un golpe en la muñeca derecha. En su intento por regresar al terreno, el tobillo izquierdo se convirtió en su peor enemigo.
«Ha llegado al punto en el que simplemente no puede liberarse del dolor«, admitió Green con resignación ante la prensa, confirmando lo que los números ya reflejaban en la caja de bateo.
Su rendimiento ofensivo mermado por las lesiones se resume en los siguientes apartados: apenas 37 partidos jugados de los cuales abrió 35 como titular, un gélido promedio de bateo de .148. y solo 2 cuadrangulares y 6 carreras impulsadas en 135 turnos al bate.
Para rematar, Polanco registra un bajísimo porcentaje de embasarse (OBP) de .201, con .431 de OPS.
Mirada hacia el futuro
A pesar del decepcionante arranque de su contrato, los Mets mantienen la esperanza de recuperar la inversión. Polanco probablemente tendrá otra oportunidad en la primera base el próximo año una vez que esté completamente recuperado de la cirugía.
Sin embargo, la gerencia no quiere caminar sobre la cuerda floja sin red de protección. Es muy probable que los neoyorquinos busquen mantener a Jared Young como una medida de respaldo inmediata en el roster, garantizando profundidad en la inicial mientras el dominicano intenta reencontrarse con su mejor versión sobre el diamante.


