Cuba sufrirá este jueves prolongados apagones durante toda la jornada y prevé que el mayor corte del suministro, en el momento de máxima demanda, deje sin corriente a un 64 % de la isla, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE), elaborados por EFE.
La situación es crítica en la isla con cortes diarios que en La Habana han alcanzado hasta las 30 horas continuas, mientras en algunas regiones llegan a los tres días seguidos sin servicio.
La crisis energética cubana se explica por la conjunción de un factor estructural, un sistema energético profundamente obsoleto, y un elemento coyuntural, el bloqueo petrolero iniciado en enero por EE.UU.
En este contexto, la UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario ‘pico’ de la presente jornada una capacidad de generación de tan solo 990 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3,250 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 2,060 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2,090 MW.
En esta jornada, además, nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no están operativas por averías o trabajos de mantenimiento.
La situación se explica por la obsolescencia de las termoeléctricas en la isla, con décadas de explotación y sin las inversiones precisas, lo que ocasiona que la mayor parte de las unidades de generación del país, responsables del 40 % del mix energético y que se nutre de crudo nacional, sufran habituales averías.
A ello se suma que el otro 40 % del mix energético, a cargo de los motores de generación, una fuente de energía que precisa diésel y fueloil importado, se encuentre detenido por la falta de materia prima, debido a la presión de EE. UU..
El 20 % restante del mix energético cubano se obtiene de gas y fuentes renovables, especialmente con apoyo chino.
Sanciones estadounidenses
El Gobierno cubano ha denunciado reiteradamente el impacto de las sanciones estadounidenses en el sector y acusa a Washington de «asfixia energética«.
La principal apuesta del Gobierno cubano para salir de esta crisis ha sido la energía solar, principalmente con el apoyo chino, y ha puesto en marcha un programa para levantar 92 parques solares en toda la isla, con una potencia instalada total de unos 2,000 megavatios (MW) que, paradójicamente, no podrá aprovechar al máximo dada la fragilidad del sistema electroenergético.
Hasta la fecha, según datos de la UNE, un total de 54 parques fotovoltaicos aportan a la producción de energía en la isla. Esto alivia los cortes durante las horas de sol, pero no en las noches -cuando se produce el pico de demanda- porque el país ha instalado muy pocas baterías para acumular energía.


