LALIGA lleva años librando una batalla contra las retransmisiones pirata de sus partidos en internet y ahora suma un nuevo aliado. La organización del fútbol profesional español ha firmado un acuerdo con CANAL+ para combinar tecnología, información y capacidad de actuación contra las redes que distribuyen contenidos deportivos ilegalmente en cerca de 50 países.
La alianza abarcará territorios de Europa, África Subsahariana y Haití y permitirá a las dos compañías compartir inteligencia, coordinar sus estrategias y acelerar sus actuaciones contra las redes de distribución ilegal, según un comunicado recibido por 20bits.
La pregunta, sin embargo, es qué significa esto en la práctica. LALIGA y CANAL+ no han anunciado una nueva herramienta ni han detallado qué sistemas concretos conectarán a partir de ahora. Pero ambas organizaciones cuentan ya con tecnologías destinadas a localizar retransmisiones pirata, identificar de dónde salen y conseguir que dejen de estar accesibles.
Detectar una emisión pirata y llegar hasta su origen
Una de las claves de esta lucha está en detectar las emisiones ilegales mientras el partido todavía se está jugando. No basta con cerrar una web varios días después: los derechos deportivos tienen gran parte de su valor precisamente durante las dos horas que dura el encuentro.
LALIGA dispone de sistemas de monitorización destinados a localizar contenido ilegal y ha desarrollado acuerdos tecnológicos para mejorar su detección y retirada. Su división de protección de contenidos cuenta, además, con herramientas para monitorizar la distribución ilegal de material audiovisual.
CANAL+, por su parte, asegura también disponer de herramientas propias capaces de identificar rápidamente enlaces IPTV y emisiones pirata.
Aquí es donde la nueva alianza cobra sentido: la información detectada por una de las organizaciones podrá alimentar las actuaciones de la otra y ambas podrán coordinarse cuando una misma red opere en varios países. No obstante, el acuerdo no especifica si compartirán bases de datos, software o sistemas de detección concretos.
Bloqueos de IP y DNS, marcas de agua y rastreo de la señal
Las herramientas que ya emplean permiten hacerse una idea de cómo se libra actualmente esta guerra tecnológica.
CANAL+ ha desplegado bloqueos de direcciones IP y DNS para impedir el acceso a servicios pirata y utiliza técnicas de watermarking o marcas de agua para tratar de identificar el origen de una señal que termina siendo redistribuida ilegalmente. También trabaja con proveedores de internet, buscadores y otros intermediarios para retirar o dificultar el acceso a estas emisiones.
De hecho, este mismo año la Justicia francesa respaldó a CANAL+ para que proveedores de DNS alternativos como Google, Cloudflare y Cisco bloqueasen servicios ilegales de streaming e IPTV. La compañía ya había conseguido medidas similares dirigidas a proveedores de internet, CDN, proxys y VPN.
LALIGA también exige en la distribución de sus contenidos tecnologías como DRM para proteger la señal, rotación de claves criptográficas, sistemas anti-VPN y de geobloqueo, marcado de la señal y marcas de agua capaces de ayudar a identificar el origen de una filtración.
Esto no significa que todas esas tecnologías vayan a utilizarse específicamente dentro del nuevo acuerdo con CANAL+: LALIGA y CANAL+ no han dado ese nivel de detalle. Lo que sí harán es poner en común el conocimiento y las capacidades que ya tienen para intentar detectar y cortar antes las redes ilegales.
Las IPTV ilegales, uno de los objetivos
Aunque el comunicado que anuncia el acuerdo habla en términos generales de “redes de distribución ilegal”, las IPTV pirata son uno de los principales frentes de esta batalla.
LALIGA ha participado este mismo año junto a Europol en una operación contra redes que distribuían contenido mediante IPTV y plataformas de streaming ilegales. La operación terminó con 29 detenidos, nueve grupos criminales desmantelados y 27.332 URL de streaming ilegal retiradas.
CANAL+ también ha centrado parte de su estrategia en este tipo de servicios y ha conseguido resoluciones judiciales para bloquear dominios asociados a IPTV ilegales incluso a través de proveedores de VPN y DNS.
Por tanto, para quienes recurren a estos servicios para ver fútbol, el efecto potencial del acuerdo es que resulte más difícil mantener una misma infraestructura pirata funcionando en distintos países y que las emisiones puedan ser localizadas y atacadas desde más frentes.
Para quienes ven los partidos mediante servicios legales, de momento no hay que hacer nada ni cambia ninguna condición de acceso.


