Al menos dos personas murieron este viernes en enfrentamientos entre la Guardia Revolucionaria iraní y supuestos terroristas en la ciudad de Zahedán, en un nuevo episodio de violencia en la provincia de Sistán y Baluchistán, donde los choques se han intensificado en las últimas semanas.
Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria se vieron envueltas en un enfrentamiento armado «después de detectar un vehículo sospechoso» en un choque en el que murieron dos supuestos miembros del grupo Yeish al Adl, que Teherán considera terrorista, informó en un comunicado del cuerpo militar, citado por la agencia Tasnim.
De acuerdo con la nota, en los enfrentamientos también resultó herida una persona, que posteriormente fue arrestada.
La provincia de Sistán y Baluchistán tiene una población mayoritariamente suní y en ella operan grupos extremistas de esa rama del islam, contrarios al Gobierno chií de Teherán, así como bandas de contrabandistas y narcotraficantes.
Hace cuatro días, un clérigo suní fue asesinado a tiros en la misma ciudad de Zahedán, el segundo en una semana, en lo que parece una intensificación de la violencia en las zonas fronterizas iraníes en medio de la guerra con Estados Unidos.
Religión oficial
En el caso de Irán, hay que tomar en cuenta que es un país de mayoría chií, donde esta rama del islam constituye la religión oficial del Estado, mientras que los suníes representan, según estimaciones del Gobierno iraní, entre el 5 y el 10 % de la población, que ronda los 90 millones de habitantes.
Desde el comienzo de la guerra con Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero, las autoridades iraníes han detenido a miles de personas a las que acusan de ser «espías» y «traidores a la patria», en medio del refuerzo de las medidas de seguridad y de la intensificación de la persecución contra grupos opositores y participantes en las protestas de enero.


