El Ejército de Tierra español está incorporando unos microdrones capaces de operar sin señal GPS con los que pueden observar el terreno y obtener información sin que los militares tengan que acercarse a la zona crítica o peligrosa. De hecho, ya han dado el salto fuera de España y las primeras unidades han llegado a Letonia, donde el Ejército español está desplegando en el flanco oriental de la OTAN. Hablamos de los X10D de Skydio, que están pensados principalmente para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
Así es el microdron del Ejército español que opera sin GPS
Tal y como informan desde Infodefensa, este microdron puede permanecer en el aire hasta 40 minutos y operar a una distancia de hasta 10 km. Incorpora una cámara girostabilizada con sensores electro-ópticos e infrarrojos, con la que puede captar imágenes y utilizar visión térmica para trabajar también durante la noche.
El sistema puede estar listo para despegar en pocos minutos y cuenta con un mecanismo de autorretorno programable. Es decir, que si pierde la conexión, el operador puede establecer previamente un punto al que debe regresar para evitar que el aparato quede por ahí perdido. Como hemos mencionado al principio, una de sus características más importantes es que puede continuar operando cuando la señal GPS no está disponible.
Para ello combina cámaras y sensores para calcular cómo se está moviendo el dron respecto a su entorno. Esto no significa que sea inmune a las interferencias, pero sí que puede mantener la navegación cuando no dispone del posicionamiento GPS. Además, incorpora un sistema de detección y evitación de obstáculos en 360º apoyado en inteligencia artificial: puede identificar objetos durante el vuelo y adaptar su trayectoria para evitar colisiones.
También ayuda a localizar objetivos
El Ejército está incorporando estos drones a diferentes cometidos, entre ellos el reconocimiento, la protección de fuerzas e instalaciones, el apoyo a puestos de mando y la localización de objetivos. En los equipos de observación de artillería, es capaz de obtener coordenadas cartesianas y transmitirlas a los militares encargados de esa tarea. Esto permite disponer de información a distancia y reducir la exposición de quienes observan sobre el terreno: mientras un operador lo pilota, otro puede recibir las coordenadas y transmitirlas mediante voz o datos.
El despliegue en Letonia supone la primera vez que el ejército español utiliza el X10D fuera de España, siendo este un destino interesante porque en esta zona de la OTAN las interferencias que pueden afectar al GPS son una gran preocupación. Los militares pueden comprobar en un escenario real cómo funciona el dron cuando no tiene acceso a la señal GPS y sigue necesitando orientarse y enviar información.
Desde el medio citado afirman que el Ejército firmó en 2025 un contrato inicial de 18 millones de euros para 114 sistemas con cuatro drones por sistema y las ampliaciones previstas podrían elevar el programa hasta 900 unidades y unos 39 millones de euros.


