La depilación láser está cada vez más arraigada. En esta técnica se emite una intensa luz que afecta la melanina del vello, calienta las células del tallo piloso y lo elimina. Aquí te contamos algunos mitos y verdades sobre este tratamiento.
Sesiones: el número de sesiones depende de varios factores como el color de la piel, el sexo del paciente, características hormonales y el tipo de vello.
Rasurar previamente: es necesario hacerlo antes de cada sesión. Siempre hay que consultar previamente con el centro estético.
No se puede tomar ibuprofeno: cierto, en parte. Se recomienda no tomarlo antes de la sesión, porque puede provocar fotosensibilidad. Sin embargo, solo existe riesgo si se consume de forma continuada.
No puede aplicarse en lunares: verdadero. Son puntos más oscuros, con mayor cantidad de melanina, por lo que la zona se calentará de más y aumenta las posibilidades de que se produzcan efectos adversos.
No hay que tomar sol antes y después: cierto. Esto es porque el láser calienta demasiado la piel, que queda sensible y con mayor exposición al sol y al calor, la piel puede quemarse.
Puede provocar cáncer: falso. No hay ninguna evidencia científica de que el uso de esta técnica esté asociada a ningún tipo de cáncer.
Es definitiva: incorrecto. En efecto, es mal llamada definitiva. Es permanente, pero el vello volverá a crecer. Pasado un tiempo volverá a hacerlo, pero más despacio, más fino, más claro y menos abundante que como lo hacía antes de haber recibido el tratamiento.


