El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó dimitir bajo presión de Washington y pidió un diálogo entre iguales, en su primera entrevista este jueves con una cadena televisiva estadounidense.
La isla comunista está sometida a una gran presión económica y diplomática de Estados Unidos, que apenas permite el suministro de petróleo y exige una transición política.
«Si el pueblo cubano entiende que yo no estoy capacitado para el cargo, que no he estado a la altura de las circunstancias, entonces yo no debería ocupar la posición de presidente. Yo responderé ante ellos» declaró Díaz Canel a preguntas de la cadena NBC, según la traducción al inglés de su declaración.
- «Pero no son los Estados Unidos quienes pueden imponernos nada. El gobierno de Estados Unidos, que ha aplicado esa política hostil contra Cuba, no tiene autoridad moral para exigir nada a Cuba» añadió.
El presidente Donald Trump ha expresado abiertamente la idea de «tomar» la isla, y su gobierno califica al régimen cubano como una «amenaza» para su seguridad nacional.
El secretario de Estado Marco Rubio con orígenes cubanos, ha tomado personalmente las riendas de una negociación con la isla y ha pedido cambios políticos profundos a los que califica de «dirigentes incompetentes».
Una nueva generación de los Castro emerge en Cuba: políticos y un «influencer»
La alternativa a la crisis energética en Cuba
Cuba anuncia indulto de 2,010 prisioneros por Semana Santa
«No tienen autoridad moral ni siquiera para decir que están preocupados por la situación del pueblo cubano y que el gobierno cubano ha llevado a Cuba a esta situación, cuando toda la responsabilidad recae sobre sus hombros» explicó Díaz-Canel.
Las autoridades de la isla atribuyen la crisis a los efectos combinados del endurecimiento del embargo estadounidense impuesto en 1962, la baja productividad de su economía y el colapso del turismo.
Estado actual del diálogo entre Cuba y Estados Unidos
Rubio desmintió sin embargo recientemente que haya solicitado la dimisión de Díaz-Canel.
«Hemos solicitado (…) entablar un diálogo y debatir sobre cualquier tema sin ninguna condición, sin exigir cambios en nuestro sistema político, así como nosotros no exigimos cambios en el sistema estadounidense», explicó el mandatario.
Ese diálogo, que se inició tras el anuncio del bloqueo petrolero estadounidense, es «muy preliminar», señaló esta semana a la AFP la vicecanciller cubana Josefina Vidal.
A pesar de la tensión bilateral, Estados Unidos permitió el desembarco de crudo de un buque cisterna ruso hace diez días.


