El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) agradeció este jueves a la población de Tenerife por haber demostrado «valentía moral» al aceptar ayudar a evacuar a las personas a bordo de un crucero afectado por un brote mortal de hantavirus.
«En nombre de la Organización Mundial de la Salud, en nombre de los pasajeros que ya están en casa y en nombre de aquellas familias de todo el mundo que miraban a esta isla con esperanza: gracias. Desde lo más profundo de mi corazón, gracias», escribió Tedros Adhanom Ghebreyesus en una carta abierta a la población de Tenerife, en el archipiélago español de Canarias.
Pese a la alarma internacional por un inusual brote de hantavirus, una enfermedad para la cual no hay vacuna ni tratamiento específico, la isla canaria de Tenerife permitió que el crucero MV Hondius fondeara frente a la costa para permitir la evacuación de más de 120 personas hacia sus países de origen.
En total, tres pasajeros del crucero que zarpó de Ushuaia, en Argentina, hacia Cabo Verde murieron, y hay ocho casos confirmados de la cepa de los Andes, la única que se transmite entre humanos, informó la OMS.
El Gobierno central de España recalcó que durante la operación no habría contacto con la población de Tenerife y la evacuación concluyó el lunes.
La OMS insistió en que el riesgo para la salud pública es bajo y agradeció a las autoridades españolas por su «solidaridad y deber moral«.
Tedros contó cómo estuvo el lunes en el pequeño puerto de Granadilla, en Tenerife, y vio «cómo los últimos pasajeros del MV Hondius subían a las naves que los llevarían a casa».
«Observé a los trabajadores de salud con equipo de protección moverse con tranquila profesionalidad. Observé a los funcionarios españoles coordinarse con silenciosa precisión. Y observé y sentí su apoyo y solidaridad», escribió.
Además, el jefe de la OMS elogió la operación como un «éxito logístico» y destacó que se mantuvo la evaluación de riesgos, funcionaron los protocolos y el corredor se mantuvo.
Evento poco habitual
En su mensaje, Tedros quiso recalcar que lo ocurrido en Tenerife es algo poco habitual en el contexto actual.
«Fue coraje moral, la voluntad de toda una isla, de toda una nación, de decir: estos son seres humanos, y no les daremos la espalda«, afirmó.
«Vivimos en una época en la que es fácil cerrar las puertas, encerrarse en uno mismo, dejar que el miedo se convierta en hostilidad. Tenerife eligió otra cosa», destacó.


