La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, ha asegurado que se presentará como candidata a las elecciones presidenciales de 2027, pese a la condena en apelación que la obliga a cumplir un año de vigilancia electrónica mediante un brazalete.
Un tribunal de apelaciones de París la declaró culpable de malversación de fondos y dictó, como parte de la sentencia, que cumpliera esa medida de control. En Francia, los dispositivos de vigilancia electrónica son una alternativa habitual al encarcelamiento, utilizada en parte para reducir el hacinamiento en las prisiones. Sin embargo, a pesar del fallo, Le Pen ha insistido en que concurrirá a las elecciones para suceder al presidente Emmanuel Macron, debido a que la legislación francesa le permite hacerlo mientras el proceso judicial no haya concluido de forma definitiva.
También, según informa la agencia Associated Press, Le Pen no cree que llegue a llevar el brazalete electrónico, ya que confía en que el Tribunal de Casación, la máxima instancia judicial francesa, anule la condena. No obstante, ese tribunal ya había indicado que podría emitir su decisión antes de las elecciones presidenciales. Por lo tanto, si finalmente rechazara el recurso de Le Pen, la líder de la extrema derecha francesa podría verse obligada a cumplir la medida de vigilancia electrónica durante la campaña electoral.
¿Cómo tendrá que llevar el brazalete electrónico Le Pen?
Associated Press indica que las cárceles francesas están superpobladas, lo que ha contribuido al deterioro de las condiciones de detección. En este contexto, la vigilancia electrónica se utiliza como una alternativa al encarcelamiento para evitar que la presión sobre el sistema penitenciario siga aumentando.
La legislación francesa establece que las personas sometidas a arresto domiciliario tengan que llevar un dispositivo de localización en el tobillo o un brazalete electrónico, y permanecer en el domicilio o lugar de residencia fijado por las autoridades, salvo durante las franjas horarias autorizadas por el juez.
También, el tribunal o el juez encargado de la ejecución de la condena determina tanto el lugar donde debe cumplirse la medida como los periodos en los que la persona puede ausentarse. Por lo tanto, aunque estas restricciones complican la organización y el desarrollo de una campaña política, no impiden que un candidato pueda concurrir a unas elecciones.
Así son los brazaletes electrónicos que se usan en el arresto domiciliario
Por ahora, el tribunal no ha concretado el modelo de brazalete electrónico que llevará Le Pen ni sus características técnicas. No obstante, el diario francés Parlons Politique informa que este tipo de dispositivo consta de una pulsera, que se sujeta al tobillo y está fabricada con una goma suave para minimizar la irritación, y una unidad receptora, que está instalada en el domicilio y conectada a una toma de corriente.
Dicho aparato no se puede quitar, ya que cualquier intento activa inmediatamente una alarma y puede considerarse un intento de fuga y un delito penal. Además, la pulsera envía continuamente una señal de radio a la unidad, que transmite los datos a través de la red telefónica a un centro de monitoreo central, operativo las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Por otro lado, la pulsera es colocada por el personal administrativo de la prisión, debe evitar la inmersión prolongada en bañeras o piscinas, posee un sistema de monitoreo electrónico que define con precisión los horarios en los que debe permanecer en casa y aquellos en los que puede salir, e incluso cuenta con autonomía que suele durar entre 24 y 72 horas —en este punto, cabe mencionar que un corte de energía prolongado debe ser reportado al Servicio de Libertad Condicional y Reintegración—.
¿Cómo se realiza el seguimiento de una persona?
El Servicio Público de Francia señala que «el seguimiento y la monitorización de la medida corren a cargo del servicio penitenciario de integración y libertad condicional«, teniendo en cuenta que el cumplimiento de las obligaciones puede supervisarse mediante la verificación telefónica, una visita al lugar de residencia o una convocatoria con los Servicios Penitenciarios de Inserción y Libertad Condicional de Francia.
Por otro lado, el Servicio Público de Francia apunta que «la vigilancia electrónica es una alternativa a la prisión preventiva«, añadiendo que «el tiempo que se pasa bajo vigilancia electrónica se deduce íntegramente de la duración de la pena privativa de libertad impuesta».
Si se comete una infracción, ¿salta alguna alarma?
En caso de infracción, como un retraso, una ausencia injustificada o un intento de manipular o dañar la pulsera electrónica, el sistema genera una alarma.
Cuando esto ocurre, un agente del centro de monitoreo se pone en contacto con la persona supervisada para solicitar una explicación, en un procedimiento conocido como «verificación». Además, se elabora de forma sistemática un informe del incidente, que se remite al juez de vigilancia penitenciaria y al Servicio de Libertad Condicional y Vigilancia para su evaluación.


