Los segundos Juegos Mundiales de Robots Humanoides en Pekín, que se celebran del 22 al 26 de agosto, están demostrando la evolución de estas máquinas, pero también sus limitaciones. En la capital china se reúnen 2.056 robots de 666 equipos y 16 países con 51 pruebas que van desde deportes hasta tareas parecidas a las que podían realizar una fábrica, hotel o una casa.
Hemos podido ver que el Tiangong Ultra completó los 100 metros, superando el récord humano de Usain Bolt, aunque ocurrió algo que no se vio en ese momento y que deja en mal lugar a los robots atletas… Sin embargo, una de las imágenes más llamativas, curiosas e incluso graciosas ha llegado en una de estas pruebas.
Hasta los robots humanoides se ‘distraen’
Lo que ha ocurrido es que un humanoide ha sufrido un pequeño percance cuando le da por ‘mirar’ y ‘distraerse’ a la actuación de las cheerleaders humanoides. En el vídeo se puede apreciar que, en un momento determinado, el robot parece dirigir su atención hacia ellas. Poco después pierde la estabilidad y acaba teniendo problemas para seguir avanzando. Tanto es así que se acaba precipitando al suelo.
De hecho, algunos usuarios aseguran irónicamente que el robot alcanzó una «inteligencia de nivel humano» porque se habría distraído al ver a las animadoras. Como era de esperar, el momento circuló por las redes sociales, provocando bromas y comentarios en X (Twitter) como «No te dejes distraer por una cara bonita en el trabajo, ya seas de base de carbono o no». No se puede negar que es divertido verlo.
Evidentemente, no hay pruebas de que el robot se haya distraído realmente por las animadoras, también robots. Sin embargo, lo que sí que demuestra es una de las dificultades que todavía tienen los robots bípedos: mantener el equilibrio y coordinar sus movimientos en situaciones reales.
El equilibrio y la estabilidad son dos aspectos a mejorar para los robots humanoides
Dejando a un lado esto, lo que parece claro es que estos robots humanoides todavía tienen mucho que mejorar en las pruebas donde tienen que funcionar de forma autónoma y no pueden contar con que una persona corrija sus movimientos a distancia.
Es decir, si pierde el equilibrio, necesita que sus sensores y su sistema de control trabajen para entender lo que pasa y recuperar la estabilidad por sí mismo, y ahí es donde siguen teniendo más dificultades. Eso sí, estos Juegos Mundiales sirven para probarlos en situaciones cada vez más exigentes, lo que también aporta información para los investigadores y el desarrollo.
De hecho, la edición de este año ha crecido mucho respecto a la de 2025. Por entonces, participaron 260 equipos y más de 500 robots, mientras que ahora compiten más de 2.000 y las pruebas han aumentado de 26 a 51, por lo que, a pesar de que todavía queda mucho recorrido, la robótica sigue progresando.


