El “Reglamento para la Supervisión del Béisbol Profesional y Recreativo y de las Academias, Ligas y Programas de Desarrollo”, es un antiguo anhelo de todos los sectores que intervienen en el pasatiempo nacional, pero del que aún no se tiene claro cómo será su aplicación y cuándo entra en vigencia.
Mediante el decreto 601-26, el presidente Luis Abinader creó un instrumento que busca ordenar la práctica del béisbol, proteger los derechos de sus participantes, establecer reglas de supervisión aplicables a ligas, equipos, jugadores, academias, agencias, representantes, entrenadores, árbitros, scouts y demás actores.
Sin embargo, la orden gubernamental está llena de detalles técnicos que abarcan desde el béisbol recreativo de pequeñas ligas hasta los contratos de los prospectos, de los cuales no se tiene una explicación que defina sus alcances y cuáles serán sus impactos.
Tiempo no definido
Tras ser consultada por Diario Libre, la oficina del Comisionado Nacional de Béisbol (que dirige el expelotero Junior Noboa y a quien se asignó poner a rodar la estructura) contestó a través de un comunicado vía mensaje de texto, que “en los próximos días estaremos contactando a las instituciones, organizaciones y demás actores vinculados al sistema de béisbol para conformar mesas de trabajo que permitan socializar el alcance del reglamento, definir responsabilidades y establecer una hoja de ruta para su adecuada implementación”.
El reglamento de supervisión llega en momentos en los que varios actores como por ejemplo el béisbol infantil, primer escalón hacia la formación de jugadores profesionales, ha prácticamente desaparecido, luego de que propietarios de academias indicaran que padres de niños de hasta 10 años de edad, presionan para que sean parte del sistema de firmas.
- De acuerdo con estadísticas de la oficina del Comisionado Nacional de Béisbol, en el país existen entre ligas, programas, y academias, 1,152 organizaciones registradas.


