San Francisco de Macorís.— Un joven identificado como repartidor de delivery y trabajador del horario nocturno se entregó voluntariamente ante las oficinas de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) en esta ciudad, con el propósito de responder por los hechos que se le atribuyen.
El joven acudió ante las autoridades para aclarar su situación y aseguró que es inocente, afirmando que su única participación en el caso fue haber adquirido un motor que, según explicó, compró sin conocer su supuesto origen ilícito.
Relató que decidió adquirir el vehículo porque llevaba un tiempo considerable estacionado y presentaba daños en sus documentos, los cuales, según dijo, se habían deteriorado al mojarse en una lavadora.
El joven sostuvo que al momento de realizar la compra desconocía que el motor figuraba como robado y que se enteró posteriormente de esa situación a través de las autoridades.
Asimismo, denunció que, a raíz de la investigación, agentes se presentaron en su vivienda, donde presuntamente ocuparon varias piezas y otro motor que, según afirmó, pertenecía a su padre fallecido.
El implicado reiteró su disposición de colaborar con las autoridades y la justicia para esclarecer el caso y demostrar que su participación se limitó a la compra del vehículo, sin conocimiento de ninguna irregularidad relacionada con este.


