Los Dodgers de Los Ángeles dieron otro paso en su intento por hacer historia al conquistar por quinta temporada consecutiva la División Oeste de la Liga Nacional, luego de imponerse 8-2 a los Reds de Cincinnati este jueves en el Great American Ball Park.
El triunfo representó un nuevo hito dentro de una campaña que, aunque intenten tratar como independiente, sigue inevitablemente ligada a más de una década de dominio y a la posibilidad de conquistar una tercera Serie Mundial consecutiva.
La conquista divisional llegó apenas tres días después de que Los Ángeles celebrara su clasificación a la postemporada con el tradicional brindis con champán.
Esta vez, el festejo en el clubhouse fue todavía más intenso, con los Dodgers celebrando un título divisional que esperan sea solamente el primero de varios motivos de celebración durante las próximas semanas.
Los Ángeles alcanzó así su decimocuarta clasificación consecutiva a los playoffs, igualando el récord de apariciones seguidas en postemporada, y su decimotercer título divisional durante esa racha.
La única temporada en la que no ganó el Oeste fue 2021, cuando los Giants de San Francisco se impusieron en una de las carreras más disputadas por la división en los últimos años.
Desde que comenzó el formato divisional en 1969, los Dodgers acumulan 24 coronas divisionales, la mayor cantidad en las Grandes Ligas, una más que los Braves y tres por encima de los Yankees.
La ofensiva, que durante buena parte de la temporada ha mostrado cierta inconsistencia, respondió desde temprano para respaldar el juego de bullpen que Los Ángeles tuvo que utilizar. Kyle Tucker encabezó el ataque con cuatro imparables y tres carreras impulsadas, quedándose a un triple de completar el ciclo.
Freddie Freeman, Max Muncy, Josue De Paula y Miguel Rojas también remolcaron carreras en una jornada en la que los Dodgers construyeron rápidamente una ventaja que les permitió controlar el encuentro.
El dominicano De Paula terminó de 4-1 con una empujada y un boleto.
Justin Wrobleski abrió el juego y trabajó tres entradas perfectas. Blake Treinen permitió un cuadrangular solitario en el cuarto episodio, pero Landon Knack se encargó de estabilizar el partido con cuatro entradas sin permitir carreras. Seth Halvorsen concedió una anotación en el noveno, aunque para entonces la ventaja de Los Ángeles ya estaba fuera de peligro.
La celebración llegó en medio de un panorama que todavía presenta desafíos para los Dodgers. Con nueve encuentros pendientes en la temporada regular, el club no está a plena capacidad.
Shohei Ohtani, considerado su mejor bateador, permanece en la lista de lesionados de 15 días, mientras que Andy Pages también está fuera tras haber sido seleccionado por primera vez al Juego de Estrellas.
Además, la rotación de seis hombres que utilizaron durante gran parte de la campaña se ha reducido a cuatro abridores completamente preparados para asumir una carga de trabajo normal, situación que obligó al cuerpo técnico a recurrir al bullpen frente a Cincinnati.
- Los Dodgers esperan recuperar efectivos antes de que comiencen los playoffs y también tienen como objetivo asegurar un descanso en la primera ronda.
Actualmente poseen una ventaja de cuatro juegos sobre los Braves por el segundo puesto de la Liga Nacional, una posición que les permitiría avanzar directamente a la Serie Divisional y disponer de cinco días de descanso después de concluir la temporada regular.
El equipo de Dave Roberts llega a la recta final con aspectos por corregir, pero el manager recordó que tampoco las versiones campeonas de 2024 y 2025 fueron equipos perfectos. Después de convertirse el año pasado en la primera franquicia en un cuarto de siglo en repetir como campeona de las Grandes Ligas, Los Ángeles intentará ahora alcanzar una hazaña que no se consigue desde los Yankees de 1998-2000: ganar tres Series Mundiales consecutivas.
“Tenemos el mismo hambre que teníamos en 2024 y 2025”, afirmó Roberts. “Esta es una temporada diferente. Nuestros muchachos lo entienden”.


