Enviar seres humanos a Marte es uno de los grandes objetivos de las compañías y agencias espaciales, sin embargo, la duración del viaje y las condiciones extremas del planeta siguen convirtiendo una misión de este tipo en un desafío tecnológico y logístico sin precedentes. Además, a diferencia de las estancias en la Estación Espacial Internacional, en las que es posible mantener un suministro relativamente frecuente desde la Tierra, una expedición marciana obliga a la tripulación a ser mucho más autosuficiente durante largos periodos de tiempo.
En este contexto, la alimentación es precisamente uno de los aspectos que hay que resolver antes de hacer realidad una expedición de estas características. El trayecto de ida hasta Marte puede prolongarse durante meses, por lo que transportar desde la Tierra toda la comida necesaria para una misión de larga duración supone importantes limitaciones de conservación, almacenamiento y transporte. Por esta razón, la NASA está estudiando nuevas formas de producir alimentos directamente en el espacio y reducir la dependencia de los suministros enviados desde nuestro planeta.
Bajo este objetivo, la agencia espacial estadounidense puso en marcha en enero de este año el concurso ‘Mars To Table’, que buscaba explorar soluciones innovadoras para crear sistemas alimentarios espaciales integrados capaces de proporcionar comidas nutritivas a los astronautas durante sus misiones. Y tras evaluar 113 propuestas de equipos procedentes de 33 países y 28 estados de Estados Unidos, la NASA ha concedido el primer puesto a ‘Adaptive Nourishment Infrastructure’ (ANI), una iniciativa que plantea un ecosistema alimentario modular basado en la combinación de agricultura y reciclaje de nutrientes.
¿Qué es ANI?
Acorde a la información compartida por la NASA en su página oficial, ANI es un ecosistema alimentario modular que combina agricultura en ambiente controlado, fermentación y cultivo de hongos, junto a reciclaje de nutrientes en circuito cerrado mediante biorreactores con alimentos limitados provenientes de la Tierra para producir el 50% de los alimentos fuera de ella.
ANI, que toma su nombre de la diosa nigeriana de la cosecha y la fertilidad, prevé un sistema que cocina comidas frescas a diario y cuenta con provisiones para funcionar incluso en caso de escasez de energía, agua, equipos o personal.
Además, desarrollado por la científica Chinyere Ukeje en Pensilvania (Estados Unidos), ha obtenido el primer premio del concurso, dotado con 300.000 dólares, porque está diseñado para que los astronautas puedan producir aproximadamente la mitad de los alimentos que consumen durante una misión.


