El recién nombrado canciller de Venezuela, Oliver Blanco, prometió este jueves abrir caminos a través de una diplomacia que produzca «resultados concretos«, promueva el «diálogo respetuoso» y genere nuevas oportunidades de inversión y desarrollo del país.
«Estamos aquí para servir y escuchar a todos, a quienes comparten nuestras ideas y a quienes tienen visiones diferentes. Queremos un servicio exterior que represente a todos los venezolanos», indicó Blanco en un video publicado en su cuenta de X.
Asimismo, el nuevo jefe de la diplomacia venezolana abogó por un servicio exterior comprometido con el «respeto a todas las voces, sin exclusiones ni discriminación», y manifestó estar «orgulloso» de acompañar el «proceso de transformación democrático» liderado por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Blanco, quien era viceministro para Europa y Norteamérica desde febrero de este año, sustituye a Félix Plasencia, quien fue nombrado canciller en julio pasado y pasará a ser el director de Asuntos Internacionales de la Presidencia con la tarea de recuperar el oro retenido en el Banco de Inglaterra, según dijo Rodríguez en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión.
Contexto político actual
En febrero, cuando lo nombraron viceministro, Blanco aseguró que no milita en el partido de Gobierno y abogó entonces por una política exterior «firme» en lo que consideró una nueva etapa de relacionamiento internacional para el país.
- Los anuncios de Rodríguez se dan en el marco de la presión política por elecciones presidenciales y el regreso de la líder opositora María Corina Machado a Venezuela, quien dijo hoy que la transición democrática en el país «es irreversible».
El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, apoya una hoja de ruta para lograr la renovación institucional de organismos clave en Venezuela, como el Tribunal Superior de Justicia y el Consejo Nacional Electoral en los próximos meses, lo que debería llevar a Delcy Rodríguez a declarar vacante la Presidencia y a abrir un plazo de seis meses para la convocatoria de elecciones.


