Nueve políticos de origen dominicano, todos del Partido Demócrata, resultaron ganadores en las elecciones de medio término celebradas el martes en Estados Unidos. Tres consiguieron escaños en la Cámara de Representantes federal y otros cinco fueron reelegidos en la Asamblea Estatal de Nueva York, en una jornada marcada por el avance demócrata frente a los republicanos.
Según las proyecciones de Associated Press (AP), los demócratas consiguieron la mayoría en la Cámara de Representantes, donde necesitaban al menos 218 de los 435 escaños, y también en el Senado, que hasta las elecciones estaba controlado por los republicanos con una mayoría de 53 frente a 47 legisladores demócratas e independientes aliados.
El avance demócrata incluyó victorias en contiendas senatoriales de Texas, Kansas, Iowa, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio y Maine. En la Cámara de Representantes, el partido arrebató a los republicanos más de una veintena de distritos, de acuerdo con los resultados y proyecciones divulgados por AP y Reuters.
El resultado supone un cambio en el equilibrio político de Washington durante los últimos dos años del segundo mandato del presidente Donald Trump. Con el control del Congreso, los demócratas podrán bloquear parte de la agenda legislativa del mandatario, ejercer mayor supervisión sobre su administración e influir en la aprobación de nombramientos judiciales y gubernamentales.
Los resultados representan la mayor presencia simultánea de políticos de ascendencia dominicana en la Cámara de Representantes estadounidense, con legisladores elegidos por Colorado, Nueva York y Nueva Jersey.
Los tres representantes federales son los demócratas Manny Rutinel, Darializa Ávila Chevalier y Analilia Mejía, mientras que Amanda Séptimo, Karinés Reyes, Yudelka Tapia, George Álvarez y Manny de los Santos conservaron sus posiciones en la Asamblea neoyorquina.
En el caso de Rhode Island, la dominicana Sabina Matos ganó la vicegobernación, cargo para el que se estaba reeligiendo.
Los otros tres aspirantes, Josh Taveras, María Díaz y Shery Olivo, no lograron imponerse en sus respectivas contiendas, de acuerdo con los resultados preliminares de la Junta Electoral de Nueva York.
Tres dominicanos en el Congreso federal
Una de las victorias más destacadas fue la de Manny Rutinel, quien derrotó al congresista republicano Gabe Evans en el distrito 8 de Colorado, considerado uno de los más competitivos del país.
Rutinel, hijo de una inmigrante dominicana, obtuvo aproximadamente el 56 % de los votos, frente al 40 % de Evans, según los resultados preliminares difundidos por Colorado Newsline.
El distrito había sido ganado por Evans en 2022 por una diferencia de apenas 0.7 puntos porcentuales. Con el resultado del martes, los demócratas recuperaron ese escaño.
En Nueva York, Darializa Ávila Chevalier ganó el distrito congresual 13 con 89,781 votos, equivalentes al 87.9 % de los sufragios contabilizados en el corte divulgado por AP.
Ávila Chevalier, hija de inmigrantes dominicanos, sustituirá a Adriano Espaillat, quien se convirtió en 2016 en el primer dominicano elegido al Congreso estadounidense. La nueva congresista había derrotado a Espaillat durante las primarias demócratas de junio. También será la primera mujer en representar ese distrito.
Por su parte, Analilia Mejía logró conservar el escaño del distrito 11 de Nueva Jersey, al que había llegado mediante una elección especial celebrada en abril.
Mejía obtuvo cerca del 60 % de los votos y consiguió un mandato completo de dos años en la Cámara de Representantes.
Cinco legisladores dominicanos conservaron sus escaños en Nueva York
En la Asamblea Estatal de Nueva York, cinco representantes de ascendencia dominicana obtuvieron la reelección por el Partido Demócrata.
Amanda Séptimo ganó en el distrito 84 del Bronx con 16,879 votos, equivalentes al 94.4 % del total reportado por Spectrum News NY1, frente a los 961 sufragios obtenidos por Tyreek Goodman, del Partido Conservador.
Karinés Reyes también conservó su posición en el distrito 87, con 18,082 votos y el 91.3 %, mientras que Yudelka Tapia obtuvo 13,027 sufragios, equivalentes al 82.3 %, en el distrito 86.
George Álvarez, representante del distrito 78, y Manny de los Santos, del distrito 72, también fueron reelegidos. Ambos participaron sin oposición electoral y consiguieron 14,850 y 24,090 votos, respectivamente, según los resultados divulgados por medios de la comunidad dominicana en Nueva York.
Los cinco legisladores conservarán sus posiciones en la Asamblea Estatal, un órgano de 150 integrantes encargado de aprobar leyes y presupuestos correspondientes al estado de Nueva York.
Tres candidatos dominicanos resultaron derrotados
Las tres derrotas identificadas corresponden a Josh Taveras, María Díaz y Shery Olivo.
Taveras, candidato demócrata al Senado estatal de Nueva York por el distrito 8, obtuvo 48,458 votos, equivalentes al 37.83 %, frente a los 75,961 sufragios del republicano Jarett Gandolfo, quien alcanzó el 59.30 %, según el escrutinio preliminar de la Junta Electoral estatal.
Las otras dos derrotas ocurrieron en el distrito 86 de la Asamblea Estatal de Nueva York, donde tres mujeres de ascendencia dominicana se disputaron el mismo escaño.
Yudelka Tapia consiguió la reelección con el 82.3 % de los votos, mientras que la republicana María Díaz obtuvo 2,120 sufragios, equivalentes al 13.4 %, y Shery Olivo, del Partido Conservador, recibió 663 votos, para un 4.2 %.
Mayor representación dominicana en Washington
La elección de tres representantes de ascendencia dominicana en un mismo período legislativo marca un precedente para la comunidad dominicana en Estados Unidos.
Hasta ahora, Adriano Espaillat había sido la principal figura de origen dominicano en el Congreso federal, institución a la que llegó en enero de 2017. Su sustitución por Ávila Chevalier coincide con la llegada de Rutinel y la permanencia de Mejía, por lo que la representación de origen dominicano abarcará tres estados diferentes.
A diferencia de los representantes estatales, los congresistas federales participan directamente en la aprobación de leyes nacionales y en las decisiones presupuestarias y políticas relacionadas con inmigración, seguridad y relaciones exteriores.


