Los labios resecos son un problema bastante habitual en muchos tipos de pieles, principalmente ante temperaturas muy bajas. Puede generar el incremento de pieles muertas y heridas en las comisuras de la boca, que pueden ser dolorosas y además servir como ingreso para muchas bacterias.
Al no tener melamina ni glándulas sebáceas, los labios no tienen protección suficiente y por eso se resecan con mayor facilidad. A su favor, se regeneran hasta cuatro veces más rápido que otras zonas del cuerpo.
Cómo cuidar los labios resecos
¡No los mojes con saliva! Esto sólo empeora la situación, porque la saliva se evapora rápidamente dejando enzimas que favorecen la xerosis, irritación y aparición de grietas superficiales.
Debes usar bálsamo labial durante el día, antes de salir de tu casa y durante varios momentos según tus necesidades, principalmente si estás mucho tiempo al aire libre.
Usa labiales con fotoprotección, principalmente si tienen vitamina E antioxidante. El hidratante por la noche es imprescindible y puedes aplicarlo como parte de tu rutina.
Si tienes grietas, puedes usar principios activos como el pantenol, alantoína, aceite de rosa mosqueta, manteca de karité u otros humectantes.
No te muerdas ni te quites las pieles, porque puedes terminar lastimándote aún más. Evita el uso de productos cosméticos labiales con mayor cantidad de alérgenos, como las fragancias, y minimiza el uso de maquillaje y pintalabios.


