Los cinco franceses repatriados este domingo desde España en un vuelo sanitario, tras desembargar en el puerto tinerfeño de Granadilla del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, aterrizaron poco antes de las 16:30 locales (14:30 GMT) en el aeropuerto de Le Bourget, al norte de París.
En medio de un dispositivo reforzado de seguridad sanitaria, estos cinco pasajeros del crucero fueron instalados cada uno en una ambulancia diferente para trasladarles al hospital Bichat, situado en el distrito 18 de París, donde permanecerán en cuarentena durante 72 horas, el tiempo necesario para una evaluación médica completa, informaron los medios franceses y las autoridades sanitarias.
El grupo de los cinco franceses fue el segundo en abandonar el barco, tras los españoles, para ser repatriados a Francia en una operación en coordinación estrecha con las autoridades españolas y neerlandesas, así como con la Unión Europea y bajo la supervisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), informaron hoy los Ministerios franceses de Exteriores y de Sanidad.
A su llegada a Francia, el Ministerio de Sanidad tomó el relevo de la operación iniciada por Exteriores.
La Agencia Regional de Salud (ARS) de Île-de-France (región de París) organizó la recepción de los pasajeros, considerados por la OMS como contactos de «alto riesgo».
Medidas sanitarias y seguimiento de contactos en Francia
Los cinco deberán estar en aislamiento durante 45 días y con un dispositivo de vigilancia adaptado, según las autoridades galas.
Una vez superadas las 72 primeras horas en el hospital parisiense, será las agencias sanitarias regionales las que realizarán un seguimiento de las personas que han estado expuestas al hantavirus pero asintomáticas en sus respectivas regiones de residencia.
En caso de aparición de síntomas, las personas monitorizadas pasarán inmediatamente a la categoría de caso sospechoso y serán integradas en el circuito especializado de Riesgos Epidémicos y Biológicos (REB), que prevé evaluación médica especializada, aislamiento hospitalario, vigilancia clínica y pruebas diagnósticas.
Por el momento, ningún caso confirmado ha sido registrado en territorio francés. Sin embargo, las autoridades han puesto en marcha varias operaciones preventivas de rastreo de contactos para identificar posibles personas expuestas durante vuelos internacionales.
En particular, ocho ciudadanos franceses no vinculados al crucero fueron identificados como contactos de un caso confirmado en el vuelo del 25 de abril de 2026 entre la isla de Santa Elena y Johannesburgo, en el que fue trasladada una ciudadana neerlandesa, que finalmente falleció, al igual que su marido, quien murió unos días antes en el barco.
Tras la aparición de síntomas leves en una de estas personas, se aplicaron medidas de aislamiento y se realizaron pruebas diagnósticas, cuyos resultados fueron negativos hasta el 8 de mayo, según el comunicado.
Durante su travesía por el Atlántico Sur, el crucero neerlandés sufrió un brote de hantavirus que se ha cobrado tres vidas.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por roedores a través de heces, orina o saliva.


